La Visión de la Frontera. El nuevo orden arancelario: una oportunidad estratégica para México si se aplica con inteligencia. Por Pedro Lozano Martínez.

La Visión de la Frontera. El nuevo orden arancelario: una oportunidad estratégica para México si se aplica con inteligencia. Por Pedro Lozano Martínez.

Las declaraciones del secretario de Economía, Marcelo Ebrard, en el sentido de que México ya no puede plantearse como objetivo regresar al sistema comercial de libre comercio sin aranceles con Estados Unidos, no deben leerse como una derrota, sino como un reconocimiento honesto del nuevo escenario global que el sector auto transportista de carga ya enfrenta cotidianamente en los cruces fronterizos de Nuevo Laredo.

Desde la Delegación Nuevo Laredo, que opera en la aduana terrestre más importante de América del Norte; por la que transita cerca del 47% de la recaudación aduanera nacional, compartimos la visión estratégica del secretario Ebrard: la prioridad de México debe ser obtener la mejor posición posible frente al resto de las economías que exportan a Estados Unidos, de modo que exportar desde México sea más barato que hacerlo desde Vietnam, Indonesia, China, Corea del Sur o Japón.

En ese contexto, consideramos que México cuenta con una ventaja competitiva real que debemos defender con inteligencia en las próximas rondas de revisión del T-MEC. México y Canadá son actualmente los únicos países que mantienen el 85% de sus exportaciones hacia Estados Unidos sin aranceles, lo que nos posiciona favorablemente frente a economías asiáticas que hoy compiten agresivamente por el mercado norteamericano.

De avanzar México hacia la aplicación de gravámenes propios como instrumento de política comercial, estos deberían aplicarse preferentemente sobre mercancías y productos de origen asiático que ingresan al país sin valor agregado nacional, y que en muchos casos son reexportados hacia Estados Unidos aprovechando los beneficios del T-MEC sin haber sido producidos en la región.

Esta medida protegería la industria nacional, fortalecería el contenido regional del tratado y evitaría que México se convierta en un puente de triangulación comercial que debilite nuestra posición negociadora frente a Washington.

Coincidimos con el secretario Ebrard quién considera a México como el país más beneficiado con el T-MEC ya que ha logrado una posición de negociación sólida y estratégica, siendo actualmente el principal exportador hacia Estados Unidos y el socio comercial que paga los aranceles más bajos.

Sin duda el autotransporte de carga es el eslabón que materializa en gran medida el T-MEC. Cada camión que cruza por Nuevo Laredo lleva consigo el resultado de decisiones que se toman en las mesas de negociación, y por eso es importante que la voz del sector se siga escuchando en las próximas rondas de revisión programada para el próximo 1 de julio.

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