La piratería amenaza a la economía del país rumbo al Mundial 2026: CONCANACO-SERVITUR
El presidente de la Confederación de Cámaras Nacionales de Comercio y Servicios Turísticos (CONCANACO-SERVITUR), Octavio de la Torre, señaló que rumbo al Mundial la piratería es una seria amenaza para la economía del país, y cuestionó “si la oportunidad económica llegará al comercio formal que genera empleo y paga impuestos, o si terminará beneficiando a redes ilegales que compiten con ventajas indebidas”.
“El Mundial 2026 puede ser una gran oportunidad para México, pero esa oportunidad debe traducirse en beneficio para las empresas y negocios familiares que sí cumplen, generan empleo y sostienen la economía formal del país; no puede convertirse en una ventana para que la ilegalidad capture parte de la derrama”, afirmó.
Recordó que, de acuerdo con el estudio “Piratería: Entendiendo el mercado sombra en México”, elaborado por CIDAC y AmCham, el consumo doméstico de productos pirata en México en 2015 fue estimado en 43 mil millones de pesos anuales y, actualizado a 2025, asciende a 63 mil 262 millones de pesos, con una afectación de alrededor de 70 mil empleos formales, principalmente en sectores como el textil.
La Confederación subrayó que esta presión no pega igual a todos. En México, 85% de las empresas son familiares y existen alrededor de 4.5 millones de MiPyMEs, muchas de ellas surgidas del ámbito familiar, por lo que cualquier distorsión del mercado afecta directamente la estabilidad de quienes viven del comercio formal.
De acuerdo con la información presentada por CONCANACO SERVYTUR, los sectores más expuestos rumbo al Mundial 2026 son el textil, deportivo, comercio minorista, mercancía promocional, derechos audiovisuales y marcas patrocinadoras.
En particular, el documento de estimación sobre piratería rumbo al Mundial advierte que el sector textil y deportivo es de los más vulnerables y que parte de la demanda puede desplazarse hacia mercancía apócrifa por precio: casi 20% de los aficionados planea comprar playeras piratas, que pueden venderse entre 50% y 70% más baratas que las originales.
“La piratería no compite en igualdad de condiciones. No paga impuestos, no cumple normas, no protege al consumidor y aprovecha la inversión de quienes sí operan dentro de la ley”, señaló la Confederación.