La Opinión de Carolina Viggiano. Hidalgo: El informe que la realidad grita. Por Alma Carolina Viggiano Austria
¿Dónde está ese dinero? ¿Qué se hizo con cada peso? ¿Cuáles son los resultados?
Julio Menchaca puede rendir un informe repleto de cifras y fotografías. Pero hay una realidad que no cabe en sus diapositivas: la de las familias que viven alrededor de la presa Endhó.
Ahí se respira el olor a aguas negras, contaminación y abandono.
El gobierno presume una inversión de más de 308 millones de pesos para sanear el río Tula y otros 11 millones para retirar lirio y maleza. Habla de miles de hectáreas atendidas. Las comunidades ven maquinaria obsoleta, dragas inservibles y una presa que amenaza su salud, su economía y su vida cotidiana.
¿Dónde está ese dinero? ¿Qué se hizo con cada peso? ¿Cuáles son los resultados?
Desde 2018 se ha advertido de la presencia de contaminantes y de sus consecuencias. Hay familias con enfermedades crónicas, daños en los cultivos, afectaciones a sus animales y pérdida de patrimonio campesino. Para las comunidades hñähñu y miles de habitantes del Valle del Mezquital, Endhó es una enfermedad y una incertidumbre cotidianas.
La CNDH emitió la Recomendación 159/2024 por violaciones a los derechos a la salud, al agua y a un medio ambiente sano. En septiembre de 2024, un decreto federal declaró su zona de influencia como zona de restauración ecológica. Pero sigue sin traducirse en una estrategia integral, en recursos transparentes, en metas públicas y en atención médica permanente.
También está la salud: hospitales y centros de salud donde faltan médicos y medicamentos. Hay familias que ven morir a sus seres queridos o hipotecan su vivienda, venden lo poco que tienen y se endeudan para pagar una consulta, cirugía o tratamiento que el Estado debía garantizar.
El Hospital General de Pachuca, inaugurado por Omar Fayad, costó más de mil 600 millones de pesos y fue entregado sin agua, luz ni drenaje. Cuatro años después sigue suspendido. Una obra para atender a miles de familias se convirtió en un monumento a la negligencia y la impunidad.
Y mientras eso ocurre, Carlos Ulloa, director de Birmex -la empresa estatal encargada del abasto de medicamentos-, compró dos departamentos al contado por 22.4 millones de pesos y registra al menos 19 viajes internacionales. Fue secretario particular de Claudia Sheinbaum y la acompaña desde Tlalpan. Ella ya dio por legal su patrimonio. Las familias hacen filas para surtir una receta; quienes administran la salud viven en otra realidad.
La infraestructura está deteriorada y se anuncian demasiadas obras antes de que estén listas. Mientras tanto, el gobierno vende las llamadas Menchaca Towers: un proyecto de 3 mil millones de pesos, cuyo supuesto ahorro no ha sido acreditado con cuentas claras.
Los números desmienten el discurso de bienestar. Hidalgo ocupa el quinto lugar nacional en informalidad laboral: siete de cada diez personas trabajan sin seguridad social ni estabilidad. Y en huachicol sí ocupa el primer lugar, con cientos de tomas clandestinas detectadas en un par de meses. No puede presumirse una transformación mientras Hidalgo encabeza la precariedad laboral y el robo de combustible.
El informe no está en las pantallas ni en los aplausos oficiales. Está en Endhó, en un hospital cerrado, en las familias que esperan atención y en la impunidad intacta.
Ese es el Hidalgo real. Y ese también tendría que informarse.
El contenido de esta columna es responsabilidad exclusiva del columnista