¡La chilena, una verdadera proeza del cuerpo humano!

¡La chilena, una verdadera proeza del cuerpo humano!

Por redacción

La famosa “chilena”, una de las jugadas más vistosas y admiradas del futbol, es mucho más que un recurso técnico para anotar goles espectaculares: representa una auténtica proeza del movimiento humano, es qué una de las jugadas más espectaculares del futbol exige coordinación, equilibrio y anticipación extraordinarias, aseguró Víctor Manuel Rodríguez Molina, académico del Departamento de Fisiología de la Facultad de Medicina de la UNAM.

El especialista explicó que la fascinación por patear un balón, una pelota o incluso una piedra tiene raíces muy profundas en la evolución humana. Mucho antes de que existiera el futbol como deporte organizado, los seres humanos ya encontraban diversión y satisfacción en impulsar objetos con los pies como una actividad lúdica y natural.

“A veces, cuando caminamos y vemos una piedra en el suelo, sentimos el impulso de patearla. Es una forma de probarnos, de entretenernos y disfrutar el movimiento”, señaló.

Rodríguez Molina destacó que estas acciones están relacionadas con el sistema de control motor, encargado de coordinar todos los movimientos del cuerpo. Gracias a este mecanismo, el cerebro activa grupos musculares específicos para mantener el equilibrio, desplazarse y ejecutar movimientos complejos.

En el caso del futbol, explicó, los jugadores desarrollan habilidades que perfeccionan con años de práctica, fortaleciendo no sólo la fuerza física, sino también la coordinación y el equilibrio.

El académico universitario puso como ejemplo la célebre “chilena”, jugada que requiere una combinación extraordinaria de capacidades físicas y cognitivas.

“Primero está la visión. El jugador debe calcular con precisión la trayectoria, velocidad y fuerza del balón. Después viene el control corporal y la anticipación del movimiento para ejecutar el remate sin perder el equilibrio”, explicó.

Recordó además el caso del exfutbolista mexicano Hugo Sánchez, reconocido mundialmente por la espectacularidad de sus remates acrobáticos.

Según relató, el histórico delantero practicaba diariamente las chilenas al concluir los entrenamientos, una muestra de que incluso para un especialista se trata de una acción altamente compleja.

“De cada diez intentos, podía acertar una o dos veces. No era falta de habilidad, sino la enorme dificultad técnica que implica coordinar todos los elementos del movimiento”, comentó.

Para el investigador, jugadas como la chilena o la tijera reflejan el alto grado de desarrollo que puede alcanzar el sistema motor humano cuando se combina entrenamiento, experiencia y capacidad de anticipación.

Por ello, concluyó, cada vez que un futbolista logra conectar un remate de este tipo no sólo ejecuta una acción espectacular, sino que pone en práctica una de las expresiones más complejas y sorprendentes de la coordinación corporal.