Justicia de Bolivia declara en rebeldía a Evo Morales y vuelve a emitir una orden de aprehensión
La Justicia de Bolivia declaró este lunes en rebeldía al expresidente Evo Morales y volvió a emitir una orden de aprehensión luego de que no se presentara al inicio del juicio oral en su contra por el delito de trata agravada de personas en el departamento de Tarija, reportó Erbol.

El Tribunal Departamental de Justicia de Tarija también dispuso el arraigo del exmandatario y suspendió el proceso sin fecha definida hasta que Morales sea detenido o comparezca ante la Justicia.
La Fiscalía recordó que corresponde a la Policía ejecutar el mandamiento emitido por el tribunal.

Rechazo a la acusación
Días antes de la audiencia, el abogado Nelson Cox confirmó que Morales no asistiría al juicio y denunció que el caso fue "armado" por motivaciones políticas, informó Éxito Noticias.
Además, afirmó ante medios bolivianos que el proceso carece de sustento y sostuvo que no existen pruebas que vinculen al exmandatario con un delito.

La defensa también argumentó que la presunta víctima presentó documentos negando los hechos denunciados y reiteró que continuará impulsando acciones legales por supuestas vulneraciones al debido proceso.
El juicio fue declarado reservado debido a que la joven era menor de edad al momento de los hechos investigados.

La semana pasada, Morales rechazó públicamente las acusaciones y escribió en su cuenta de X que el gobierno ejecuta en su contra "una brutal persecución judicial y mediática" con causas armadas para aniquilarlo "moral y físicamente".
El pasado 6 de mayo, en X, Evo Morales afirmó en su tuit:
- Para tapar su desastrosa y corrupta gestión; y su tremenda reprobación nacional, el gobierno ejecuta en mi contra una brutal persecución judicial y mediática con causas armadas para aniquilarme moral y físicamente; como en todos los casos de lawfare (guerra jurídica), presume mi culpabilidad y me condena sin el Debido Proceso que manda la Constitución Política del Estado.
- No tiene vergüenza de su sometimiento a EEUU pidiendo informes falsos y clamando a Trump que invada violentamente Bolivia para aniquilar a los líderes populares, indígenas, sindicalistas y ciudadanos antiimperialistas.
- Desde hace más de 40 años no solo me acusan de narcotraficante y terrorista sino que me investigaron por todas las vías sin haber encontrado ni una prueba de esos delitos ni de corrupción.
- Como no hallan nada, se inventan delitos.
- No busco la impunidad.
- Quiero que mis acusadores demuestren -con pruebas legales y reales- los presuntos delitos que cometí.
- Pido una justicia imparcial, honesta, objetiva y autónoma del poder político.

- Podrán acusarme sin pruebas, insultarme, amenazarme, discriminarme, descuartizarme y matarme, pero no acallarán al pueblo organizado, combativo e indignado ante un gobierno de los ricos, de neocolonialistas y vendepatrias.
- Recuerdo que fue durante el gobierno de Jaime Paz que estalló el escandaloso caso “Narcovínculos”, en el que el narco Oso Chavarría entregó miles de dólares a los miristas.
- Y es en la gestión actual que ocurrieron los casos de Narcomaletas, Narcoavionetas, Narcomaderas y escándalos de corrupción como la compra, con sobreprecio, de la Gasolina Basura y robo de dinero y joyas de narcos; y el nepotismo de clanes familiares que se repartieron los Órganos del Estado.
