Javier Milei eleva la presión sobre el Reino Unido por las Islas Malvinas y también en contra de Chile
El gobierno del presidente de Argentina, Javier Milei, abrió un nuevo capítulo en la disputa con el Reino Unido por las Islas Malvinas al anunciar el inicio de un procedimiento de arbitraje internacional para intentar frenar la explotación de hidrocarburos del proyecto Sea Lion.
La Oficina del Presidente argentino informó que Milei instruyó a la Cancillería y a los equipos jurídicos del gobierno para activar el procedimiento previsto en el Anexo VII de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (CONVEMAR).
El objetivo declarado es impedir la explotación de recursos hidrocarburíferos en la Cuenca Malvinas Norte mediante Sea Lion, así como evitar nuevas autorizaciones sobre recursos naturales en las áreas marítimas reclamadas por Argentina.
Buenos Aires dio además al Reino Unido un plazo de dos semanas para adoptar medidas destinadas a detener el inicio o continuación de las actividades vinculadas con el proyecto.
Según el comunicado oficial, si Londres no responde en los términos exigidos, Argentina solicitará medidas provisionales ante el Tribunal Internacional del Derecho del Mar.

Milei: “Defendiendo con hechos”
Javier Milei reforzó públicamente la decisión a través de su cuenta en X.
El mandatario sostuvo:
“Instruí a la Cancillería y a nuestros equipos jurídicos a iniciar el arbitraje internacional contra el Reino Unido por el saqueo ilegal de nuestros recursos a través del Proyecto Sea Lion en la Cuenca Malvinas Norte”.
También afirmó que, si en dos semanas el Reino Unido no detiene la explotación que Argentina considera ilegal, su gobierno acudirá al Tribunal Internacional del Derecho del Mar, y cerró su mensaje con la frase “LAS MALVINAS SON ARGENTINAS y se defienden con hechos, no palabras”.
La decisión da continuidad a la posición expuesta por Milei ante la 81ª Asamblea General de Naciones Unidas, donde reclamó que Londres retome negociaciones sobre la soberanía y aseguró que Argentina recurriría a mecanismos “pacíficos, prácticos y efectivos” para defender su posición.

Londres mantiene su posición y respalda a las empresas
El gobierno británico ha rechazado las amenazas de sanciones y acciones judiciales argentinas contra empresas que operan o prestan servicios en las islas.
La secretaria parlamentaria británica para los Territorios de Ultramar, Uma Kumaran, declaró el 18 de septiembre que la posición de Londres es que las Falkland Islands —denominación británica de las Malvinas— son británicas y que sus habitantes tienen derecho a desarrollar sus recursos naturales conforme al principio de autodeterminación.
El Foreign, Commonwealth & Development Office sostuvo además que el gobierno británico respalda a las compañías y personas que realizan negocios vinculados con las islas y calificó de carentes de justificación jurídica las medidas argentinas dirigidas contra ellas.
El Reino Unido publicó asimismo una guía específica para empresas, en la que sostiene que Argentina no tiene jurisdicción sobre actividades económicas desarrolladas en las islas y ofrece respaldo diplomático a las compañías que puedan enfrentar presiones en terceros países por sus vínculos comerciales con el archipiélago.

Una gran delegación comercial llega a Punta Arenas
La escalada diplomática coincide con un movimiento comercial relevante en el extremo sur de Chile.
Este lunes 28 de septiembre llegó a Punta Arenas una delegación de aproximadamente 40 empresarios y funcionarios vinculados a las islas Malvinas, encabezada por representantes de la Falkland Islands Development Corporation (FIDC). El grupo participa durante el 28 y 29 de septiembre en el Punta Arenas Business Showroom, junto con empresarios chilenos.
La FIDC describe el encuentro como la mayor delegación empresarial enviada desde las islas a Punta Arenas.
En total, la feria reúne a representantes de alrededor de 80 empresas de ambas partes, con actividades en sectores como transporte, abastecimiento, construcción, pesca, servicios portuarios, hotelería y comercio.
Uno de los principales objetivos es consolidar una nueva conexión marítima directa entre Punta Arenas y Stanley / Puerto Argentino, cuyo primer viaje está previsto para mediados de noviembre de 2026.
La naviera chilena Easter Island Naviera, con sede en Valparaíso, será la encargada de operar la ruta.
La conexión existió durante décadas, pero dejó de ser económicamente viable a comienzos de los años 2000.
La nueva ruta reduciría considerablemente la distancia para el abastecimiento de las islas respecto de la actual conexión marítima a través de Montevideo y permitiría incrementar el intercambio con empresas chilenas de la región de Magallanes.
Chile mantiene el respaldo diplomático a Argentina, pero permite el comercio
El desarrollo de esa ruta ha generado una situación políticamente delicada para Chile.
El gobierno chileno ha reiterado formalmente su tradicional respaldo a Argentina respecto de la cuestión de las Islas Malvinas.
Sin embargo, el canciller chileno Francisco Pérez Mackenna confirmó previamente que la conexión marítima comercial entre Punta Arenas y las islas seguirá adelante.
La tensión aumentó este 28 de septiembre después de que el ministro de Defensa de Chile, Fernando Barros, defendiera públicamente el principio de autodeterminación de los habitantes de las islas.
Voceros del Ejecutivo chileno señalaron posteriormente que esas declaraciones no modifican necesariamente la posición oficial de política exterior del país.
Argentina también apunta a una empresa británica por vuelos a Punta Arenas
El comunicado argentino introduce además un segundo frente relacionado directamente con Chile.
Buenos Aires asegura haber detectado operaciones de THALES UK LIMITED en la ruta aérea entre las Islas Malvinas y Punta Arenas mediante una aeronave con matrícula británica y, según la versión argentina, sin autorización de sus autoridades.
Milei ordenó iniciar procedimientos sancionatorios, denuncias penales y gestiones diplomáticas relacionadas con esas operaciones.