Iván Cepeda rechaza visita de Marco Rubio y acusa al Gobierno de De la Espriella de ceder soberanía
El dirigente opositor colombiano y ex candidato presidencial Iván Cepeda lanzó un duro pronunciamiento contra la visita a Colombia del secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, y acusó al gobierno del presidente Abelardo de la Espriella de adoptar decisiones que, a su juicio, comprometen la soberanía y la independencia del país.
En una declaración difundida en X, Cepeda se presentó como líder de la oposición tras asegurar que obtuvo más de 12.7 millones de votos en las pasadas elecciones presidenciales y formuló varios cuestionamientos centrales sobre la relación entre Bogotá y Washington.
Cepeda acusó al presidente estadounidense Donald Trump, a Rubio y al Gobierno de Estados Unidos de haber intervenido durante la campaña colombiana para favorecer la elección de De la Espriella.
Cepeda afirmó además que considera cuestionada la legitimidad del presidente colombiano debido a esa supuesta intervención extranjera y al vínculo que atribuye a De la Espriella con Estados Unidos.
Según el opositor, esa cercanía sería incompatible con la obligación del jefe de Estado de defender la Constitución y la soberanía colombianas.

El dirigente también acusó al Gobierno de haber adoptado compromisos internacionales “a espaldas del pueblo colombiano”.
Entre ellos mencionó la participación de Colombia en el denominado Escudo de las Américas, las políticas migratorias, la respuesta frente a los aranceles estadounidenses y la realización de operaciones militares, de inteligencia y seguridad.
Cepeda sostuvo que algunas de estas acciones deberían contar con autorización del Senado de la República, de acuerdo con las disposiciones constitucionales colombianas.
“Por todos estos antecedentes, la visita que hará hoy a Colombia el secretario Rubio tiene todas las características de ser un acto de entrega de aspectos estratégicos de nuestra soberanía”, concluyó.

Arremete contra la “guerra contra las drogas”
Otro de los ejes del comunicado es la política antidrogas.
Cepeda calificó como un fracaso las casi cinco décadas de la llamada “guerra contra las drogas” impulsada por sucesivos gobiernos estadounidenses y rechazó que Colombia vuelva a privilegiar medidas como los bombardeos y la fumigación.
En su lugar, planteó que la reducción de las economías vinculadas al narcotráfico debe producirse mediante políticas de desarrollo rural y equidad social.
“Solo mediante el desarrollo y la equidad social para el campo colombiano se podrá sustituir la economía del narcotráfico”, afirmó.
Cepeda advirtió que la reunión podría derivar en compromisos relacionados con la riqueza mineral y energética de Colombia, así como con asuntos de seguridad nacional, y sostuvo que cualquier acuerdo de ese tipo debe someterse a los controles institucionales correspondientes.
Cepeda exigió que cualquier convenio internacional que genere obligaciones para el Estado colombiano pase por el Congreso y por el examen constitucional correspondiente.