Insiste el PAN en bajar a 20 pesos el litro de combustibles, advierten diputados que el precio de diésel y fertilizantes amenaza al campo mexicano
EL GPPAN en la Cámara de los Diputados exige a Hacienda un programa de apoyo emergente para productores del campo; podría subir gravemente la canasta alimentaria y advierten “este fenómeno podría afectar también los precios de los alimentos en el país y sería una mala noticia para miles de familias que viven al día”.
Los productores del campo mexicano no deben sortear los efectos por el conflicto en Medio Oriente que, hasta el momento, han dejado un saldo considerable en la reducción de las siembras, así como alza en los precios del diésel y los fertilizantes.
Celebramos que se haya aumentado el subsidio al diésel, qué bueno que el Gobierno escuche al PAN, lástima que sea incompleto y de forma parcial, ya que el conflicto en Medio Oriente (donde cruza entre el 25 y 30 por ciento del petróleo, el 20 por ciento del gas natural; pero, sobre todo, el 30 por ciento de los fertilizantes, el Estrecho de Ormuz), ha elevado los costos de manera impactante”.
Federico Döring y Noemí Luna, legisladores federales del PAN explicaron que, en fertilizantes, el incremento es superior al 55 por ciento: “Presidenta Claudia Sheinbaum le exigimos retomar la propuesta completa del PAN, bajar la gasolina y diésel a 20 pesos, además de mesas de diálogo urgente con sectores agropecuarios”.
“Si no se actúa de inmediato, los combustibles y fertilizantes no solo tendrán efecto negativo en el campo. ¡Todas las utilidades se acabarán en gasolinas, diésel y fertilizantes!”, advirtieron.
Los diputados federales alertaron sobre efectos inflacionarios, si no se controlan los costos de los fertilizantes: “Eso genera efectos en los alimentos y el gasto y presión en la economía se trasladará a miles de familias”.
“A ese sector, Claudia Sheinbaum no lo ve ni lo oye, urge que la presidenta ponga un freno al diésel y fertilizantes, se construyan más programas emergentes desde la Secretaría de Hacienda”.
Añadieron que el incremento del diésel y los fertilizantes quebrará al campo mexicano, dejará a nuestros productores sin la posibilidad de generar alimentos y comercializar absolutamente nada, lo cual llevará a elevar los precios de la canasta básica.
“El país no podrá resistir incrementos graves en rendimientos agrícolas y por ende, propiciará el aumento de precios”, enfatizaron.