Finanzas Públicas y Política. Relevo en la Cancillería riesgos para el T-MEC. Por Héctor Saúl Téllez Hernández

Finanzas Públicas y Política.  Relevo en la Cancillería riesgos para el T-MEC.  Por Héctor Saúl Téllez Hernández

La renuncia de Juan Ramón de la Fuente por motivos de salud a la secretaría de Relaciones Exteriores no solo representa un relevo en el gabinete de la presidenta Claudia Sheinbaum, se traduce en un potencial riesgo para la negociación del Tratado de Libre Comercio México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).

Este tratado comercial es mucho más que cifras y regulaciones; es la oportunidad de construir un México competitivo, con empleos dignos y mejores condiciones laborales para todas y todos. Por eso, mantener y fortalecer este acuerdo es una prioridad nacional: de ello depende que sigamos avanzando y que cada familia mexicana sienta los beneficios en su vida cotidiana.

La tarea que tiene ahora el nuevo titular de la SRE, Roberto Velasco, una vez que este nombramiento sea aprobado por el Senado, será de vital relevancia para la economía del país; para la conducción de las negociaciones del tratado y que éstas se den en condiciones de equidad con nuestros socios comerciales de América del Norte.

Es necesario señalar que Juan Ramón de la Fuente pasó sin pena ni gloria en la Cancillería mexicana, no existen resultados favorables a México, los aranceles que impuso el presidente estadounidense están ahí; tampoco tuvo oficio político para aclarar y no dejar espacio a dudas sobre los señalamientos de que México es un “narco Estado”.

El legado que recibe Velasco Álvarez está lejos de lo aceptable; sin embargo, deberá mostrar su capacidad y la experiencia adquirida como subsecretario de Relaciones Exteriores para América del Norte, cargo que venía desempeñando desde el 2020, para recuperar la presencia de nuestro país en el contexto mundial.

Como lo propuse recientemente, la toma de decisiones en este proceso de negociación no debe ser exclusivo del ejecutivo federal, deberá tomar en cuenta la participación de una Comisión Especial Legislativa que apoye la revisión del T-MEC.

Nuestra economía depende en gran medida de las decisiones que tomen nuestros socios; por lo tanto, no podemos quedarnos de brazos cruzados ni confiar únicamente que, la toma de decisiones esté a cargo solo del Ejecutivo; es momento de que el Poder Legislativo asuma un papel activo, vigilante y estratégico.

El ahora secretario de Relaciones Exteriores deberá poner toda esa experiencia y profesionalismo para proteger los intereses de nuestro país en el comercio internacional y la política exterior que durante la 4T se ha visto mermada y pasado desapercibida; deberá mostrar sus credenciales para fortalecer la presencia de México en el mundo.

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