Finanzas Públicas y Política. El rebote del PIB no es recuperación. Por Héctor Saúl Téllez Hernández

Finanzas Públicas y Política. El rebote del PIB no es recuperación. Por Héctor Saúl Téllez Hernández

El crecimiento de 1.5% reportado en el segundo trimestre y de 1.2% en el primer semestre de 2026 no debe interpretarse como una recuperación sólida de la economía mexicana.

Es un rebote técnico con componentes temporales. Celebrarlo como un éxito es un error de diagnóstico.

Un análisis con datos duros que revelan las debilidades detrás de la cifra:

• En el primer semestre solo se generaron 262,628 empleos formales ante el IMSS, uno de los acumulados más bajos de las últimas dos décadas y una tasa de 53% de trabajo informal.

• Entre enero y junio se perdieron 14,180 registros patronales. La base de empresas formales sigue contrayéndose.

• La inversión pública en infraestructura cayó entre 25.7% y 28.4% en 2025, la mayor contracción desde 1995.

• El PIB per cápita permanece prácticamente estancado en niveles de 2017-2018.

• Un récord de 1 millón 42 mil trabajadores retiraron recursos de sus Afores por desempleo en el primer semestre, por un monto de 22,546 millones de pesos.

• El crédito al consumo y las tarjetas de crédito alcanzaron máximos históricos, mientras la morosidad subió a 3.35% en consumo y 3.51% en tarjetas de crédito y va con tendencia al alza.

Cuando el PIB crece sin generación suficiente de empleo formal, con pérdida de empresas, caída de la inversión pública, estancamiento del ingreso per cápita y con familias que tienen que retirar de su ahorro para el retiro y endeudarse más, el crecimiento anunciado entonces es superficial y no se puede celebrar.

México necesita certidumbre, inversión productiva y un entorno que permita crear empresas formales y empleos de calidad. Sin eso, los rebotes trimestrales podrán parecer buenos, pero el bienestar de las familias seguirá ausente.

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