EU sanciona red ligada al CJNG por contrabando de combustible y evasión fiscal entre México y Estados Unidos
El Departamento del Tesoro de Estados Unidos anunció este martes una nueva ofensiva financiera contra el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), al sancionar a dos ciudadanos mexicanos y nueve empresas presuntamente vinculadas con una compleja red de contrabando de combustibles entre Estados Unidos y México, utilizada para generar cientos de millones de dólares anuales para la organización criminal.
La medida fue implementada por la Oficina de Control de Activos Extranjeros y la Red de Control de Delitos Financieros, que además emitió una alerta dirigida a instituciones financieras para ayudar a detectar operaciones relacionadas con el denominado huachicol fiscal, un esquema basado en el ingreso ilegal de combustibles estadounidenses a México mediante evasión de impuestos, documentos aduanales falsificados y empresas fachada.
El secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, afirmó que la acción evidencia cómo los cárteles mexicanos han diversificado sus fuentes de ingresos más allá del narcotráfico.

“La acción de hoy demuestra hasta qué punto los cárteles de México están expandiéndose más allá del tráfico tradicional de drogas para financiar sus organizaciones criminales. Estas medidas avanzan la prioridad de la administración Trump de desmantelar estas organizaciones terroristas y mantener seguro a Estados Unidos”, señaló.
Identifican a presunto operador clave
Entre las personas sancionadas figura Óscar Guillermo Juraidini Silva, señalado por las autoridades estadounidenses como un colaborador del CJNG que participa en una estructura dedicada al contrabando de combustibles y que, según el Tesoro, genera cientos de millones de dólares cada año para la organización.
La investigación fue coordinada por la Fuerza de Tarea de Seguridad Nacional del Sur de Texas y contó con la participación de la Drug Enforcement Administration, Federal Bureau of Investigation, Homeland Security Investigations, U.S. Customs and Border Protection, el Internal Revenue Service – Criminal Investigation y la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) del Gobierno de México.
El “huachicol fiscal”, una fuente millonaria de ingresos
De acuerdo con el Departamento del Tesoro, el robo y contrabando de hidrocarburos se ha convertido en la principal fuente de ingresos no relacionada con drogas para los cárteles mexicanos.
Las autoridades describen un esquema en el que gasolina, diésel, nafta y otros combustibles son adquiridos en Estados Unidos mediante distribuidores y empresas intermediarias, para posteriormente ser ingresados ilegalmente a México ocultando su verdadera naturaleza o falsificando la documentación aduanera con el fin de evitar el pago del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS).
Posteriormente, el combustible es distribuido y comercializado dentro de México mediante estaciones de servicio controladas por organizaciones criminales o puntos de venta irregulares, obteniendo elevadas ganancias.
El Tesoro estadounidense citó reportes públicos que estiman que entre una cuarta parte y un tercio del combustible comercializado en México podría tener origen ilícito.
Más de 7 mil millones de dólares en operaciones sospechosas
FinCEN informó que, tras emitir una alerta similar en mayo de 2025 sobre el contrabando de petróleo crudo, recibió más de 160 Reportes de Actividad Sospechosa (SAR) que documentaron operaciones por más de 7 mil millones de dólares, principalmente entre Estados Unidos y México.
Los estados con mayor incidencia fueron Texas y Florida, destacando ciudades fronterizas como Brownsville, Mission, Eagle Pass y McAllen, donde las investigaciones identificaron operaciones vinculadas con las industrias del transporte, petróleo y gas natural.
Lavado de dinero y presunta corrupción política
El Departamento del Tesoro también advirtió que las ganancias obtenidas mediante estas operaciones son blanqueadas a través de empresas fachada, transferencias internacionales, depósitos estructurados en efectivo, adquisición de bienes de lujo, propiedades inmobiliarias e inversiones financieras.
Asimismo, sostuvo que parte de los recursos ilícitos obtenidos por la venta ilegal de combustible en México son utilizados para financiar campañas políticas y realizar pagos a funcionarios corruptos con el objetivo de facilitar el control de posiciones estratégicas dentro de la administración pública y proteger las operaciones de contrabando.
Las autoridades estadounidenses reiteraron que continuarán utilizando sanciones financieras y herramientas de inteligencia para atacar las fuentes de financiamiento del CJNG y de otras organizaciones criminales transnacionales consideradas prioritarias por el gobierno de Estados Unidos.