EU pone sanciones a la Corte Penal Internacional y Netanyahu respalda la medida; ocho países se oponen a las sanciones

EU pone sanciones a la Corte Penal Internacional y Netanyahu respalda la medida; ocho países se oponen a las sanciones
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Estados Unidos endureció su confrontación con la Corte Penal Internacional (CPI) al anunciar sanciones destinadas a limitar sus operaciones y rechazar cualquier intento del tribunal de procesar a ciudadanos, militares o funcionarios estadounidenses.

El secretario de Estado, Marco Rubio, afirmó en un mensaje en video que Washington no reconoce la jurisdicción de la CPI sobre Estados Unidos y acusó al organismo de intentar ampliar sus facultades a costa de la soberanía de los países.

“Estados Unidos nunca se unió a la corte. No necesitamos ese Tribunal y no lo queremos”, declaró Rubio.

El jefe de la diplomacia estadounidense sostuvo que durante décadas ha existido un rechazo bipartidista en Washington a que la CPI pueda procesar a ciudadanos estadounidenses, integrantes de las Fuerzas Armadas o dirigentes políticos del país.

Rubio acusó además a sectores “globalistas” de pretender ampliar la capacidad del tribunal para actuar contra militares estadounidenses, agentes de la Patrulla Fronteriza y autoridades electas.

Según explicó, la administración del presidente Donald Trump decidió responder con sanciones y restricciones a las transacciones con la CPI, con el objetivo de reducir sus recursos y limitar su capacidad para emprender acciones contra Estados Unidos.

“Prohibiremos transacciones con este tribunal rebelde, cortando sus recursos y mermando su capacidad para actuar en nuestra contra”, afirmó.

Rubio sostuvo que el mensaje de Washington es claro: Estados Unidos considera que ni el país ni sus ciudadanos están sujetos a la jurisdicción de la Corte Penal Internacional.

"El presidente Trump nunca permitirá que la Corte Penal Internacional procese a estadounidenses. Por eso, hoy, Estados Unidos está sancionando a la Corte Penal Internacional. Prohibiremos las transacciones con este tribunal rebelde, cortando sus recursos y mermando su capacidad para operar", dijo Rubio mediante un comunicado.
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Netanyahu respalda la decisión de Trump

La medida recibió el respaldo inmediato del primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, quien elogió públicamente al presidente Donald Trump y al secretario Marco Rubio.

“Elogio al presidente Donald Trump y al secretario Rubio por tomar esta decisión crítica de sancionar la CPI”, expresó Netanyahu.

El primer ministro israelí lanzó además una dura crítica contra el tribunal.

“La CPI no es un tribunal. Es un organismo político que representa una amenaza mortal para las democracias respetuosas de la ley en todo el mundo y para la misma idea de soberanía nacional”, afirmó.

Netanyahu agradeció a Washington por su liderazgo y presentó la decisión estadounidense como una defensa de la soberanía de los Estados frente a lo que considera una extralimitación de la Corte.

La Corte Penal Internacional mantiene vigente una orden de arresto contra el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, emitida el 21 de noviembre de 2024.

Ocho países rechazan las sanciones contra la CPI

La decisión estadounidense también provocó una respuesta conjunta adversa de varios aliados de Washington.

Los ministros de Exteriores de Canadá, Dinamarca, Francia, Alemania, Italia, Japón, Países Bajos y Reino Unido emitieron el 9 de octubre de 2026 un comunicado conjunto en el que manifestaron su rechazo a las sanciones contra la Corte Penal Internacional.

Los ocho gobiernos señalaron que “lamentan y discrepan firmemente” de las medidas adoptadas por Estados Unidos y advirtieron que las sanciones pueden afectar de manera significativa el funcionamiento de la Corte, así como a su personal y a sus familias.

También reafirmaron su respaldo a la independencia, imparcialidad e integridad de la CPI y expresaron su intención de continuar trabajando para que el tribunal pueda cumplir con sus funciones.

Señalaron que "de entrar en vigor, estas sanciones tendrán un impacto significativo en la labor de la Corte, en su personal y en sus familias. Ellos trabajan a diario para llevar ante la justicia a los acusados ​​de los crímenes internacionales más graves y para apoyar a sus víctimas".

La primera ministra de Japón, Sanae Takaichi, dijo este viernes que su país está "profundamente preocupado" por las sanciones de Estados Unidos contra la CPI.

Takaichi afirmó que Japón defiende el Estado de derecho y apoya a la CPI, la cual "desempeña un papel fundamental a este respecto".

No obstante, indicó la mandataria japonesa que Tokio seguirá colaborando con las autoridades estadounidenses y brindando el apoyo "necesario" al tribunal para que pueda desempeñar sus funciones.

Comunicado de Marco Rubio, Secretario de Estado de Estados Unidos:

Durante décadas, tanto republicanos como demócratas rechazaron la idea de que la Corte Penal Internacional tuviera poder para procesar a ciudadanos estadounidenses, miembros de las fuerzas armadas o líderes políticos. Estados Unidos nunca se incorporó a la Corte. No la necesitamos. Y no la queremos.
Pero a los “expertos” globalistas que están al otro lado del océano no les importa lo que piensen los ciudadanos estadounidenses. Quieren que la CPI haga más, incluida la persecución de ciudadanos estadounidenses: miembros de las fuerzas armadas que defienden a su país, agentes de la Patrulla Fronteriza que protegen nuestra nación y líderes electos que garantizan nuestra seguridad nacional. Quieren más poder, y lo quieren a costa nuestra.
El presidente Trump nunca permitirá que la Corte Penal Internacional procese a estadounidenses. Por eso, hoy, Estados Unidos está sancionando a la Corte Penal Internacional. Prohibiremos las transacciones con este tribunal rebelde, cortando sus recursos y mermando su capacidad para operar.
Durante más de un año hemos sido claros respecto de los gestos básicos de buena fe que esperábamos de la Corte. Actuamos con discreción y aplazamos esta designación por respeto a nuestras relaciones y con la esperanza de que la CPI cambiara de rumbo o, de otro modo, fuera contenida por los Estados Partes. Sin embargo, ni la CPI ni los Estados Partes han tomado hasta ahora medidas significativas para atender nuestras preocupaciones.
A pesar de su inacción, mantenemos la esperanza de una solución diplomática. Hemos estructurado esta medida para brindar a los Estados Partes la oportunidad de negociar y presentar una solución que responda a nuestras preocupaciones. Si estos esfuerzos no dan resultado, continuaremos ajustando nuestras medidas en consecuencia.
Nuestro mensaje es claro: Estados Unidos y su pueblo no están sujetos a la jurisdicción de la CPI. Ambos partidos coinciden en esto, pero solo el presidente Trump tiene la determinación de tomar las medidas necesarias para poner fin definitivamente a esta amenaza. O la CPI pone fin a sus amenazas, o nosotros pondremos fin a la CPI. Esperamos que nuestros aliados, muchos de los cuales forman parte de la CPI y dependen de miembros de las fuerzas armadas estadounidenses para su defensa, contengan a la Corte.
Si no lo hacen, Estados Unidos continuará su campaña para desmantelar la CPI, ladrillo por ladrillo, hasta que los estadounidenses dejen de estar amenazados.