Estados Unidos acusa al exdirector del FBI James Comey de violar la Ley de Espionaje por una presunta filtración de información secreta
El Departamento de Justicia presentó dos cargos federales contra quien fuera director del FBI durante la administración de Barack Obama. La acusación sostiene que Comey ordenó revelar información relacionada con la defensa nacional a un periodista en octubre de 2016. El expediente fue presentado el 5 de octubre de 2026 y hecho público este lunes 26.
El Departamento de Justicia de Estados Unidos inició un nuevo procedimiento penal contra James Brien Comey Jr., exdirector de la Oficina Federal de Investigaciones (FBI), por presuntas violaciones de la Ley de Espionaje relacionadas con la divulgación no autorizada de información sobre la seguridad nacional estadounidense.
La acusación, presentada ante el Tribunal Federal de Distrito para el Distrito de Columbia, contiene dos cargos: transmisión ilegal de información de defensa nacional y conspiración para cometer esa misma infracción.
El expediente, identificado con el número 1:26-cr-00229-TNM, fue registrado el 5 de octubre de 2026 bajo sello judicial y divulgado públicamente este lunes 26 de octubre.
El caso fue asignado al juez federal Trevor N. McFadden, en Washington.
La nueva actuación judicial constituye el tercer intento de la administración del presidente Donald Trump de emprender acciones penales contra Comey, quien dirigió el FBI entre 2013 y 2017 y mantiene una prolongada confrontación política y judicial con el mandatario republicano.

La defensa de Comey rechaza los cargos
El abogado Patrick Fitzgerald, representante legal del exdirector del FBI, rechazó las acusaciones y sostuvo que su cliente mantiene firmemente su inocencia.
Comey también difundió un mensaje en Instagram en el que negó haber cometido los delitos señalados y calificó la nueva actuación del Departamento de Justicia como un abuso de sus atribuciones.
Sus abogados han solicitado que el caso sea desestimado, argumentando tanto la improcedencia del procedimiento utilizado como los antecedentes de investigaciones anteriores que concluyeron sin cargos.
La Fiscalía, por su parte, mantiene que el mecanismo de presentación utilizado cuenta con precedentes en tribunales federales de apelaciones.
El Departamento de Justicia señaló que se trata de una investigación penal en curso y declinó ofrecer comentarios adicionales.
Mensaje de James Comey en Instagram
A través de un mensaje en video en Instagram, James Comey respondió a la nueva acusación por parte del Gobierno de Estados Unidos:
"Bueno, están de vuelta, otra vez. Casi sería gracioso si no fuera un abuso tan atroz del Departamento de Justicia, uno ante el cual no podemos insensibilizarnos.
Nada ha cambiado respecto a mí: sigo siendo inocente, sigo sin temerle a estas personas y sigo creyendo en el poder judicial federal independiente.
Y sigo teniendo la suerte de contar con una familia maravillosa y un grupo increíble de abogados, y nos presentaremos ante el tribunal para luchar contra esto último y contra lo que venga después.
Los próximos dos años van a ser difíciles para todos nosotros.
Es realmente importante que nos mantengamos firmes y mantengamos la fe en Estados Unidos."

La acusación: una filtración ocurrida hace diez años
Según el documento judicial, el 5 de octubre de 2016, mientras se encontraba al frente del FBI, Comey tenía acceso legítimo a documentos e información vinculados con la defensa nacional de Estados Unidos.
La Fiscalía sostiene que el entonces director del organismo transmitió, o hizo transmitir, información protegida a una persona que no estaba autorizada para recibirla.
Los fiscales argumentan que Comey conocía la naturaleza delicada de esos datos y tenía razones para considerar que su divulgación podía perjudicar los intereses de Estados Unidos o beneficiar a una nación extranjera.
La acusación está sustentada en el artículo 793(d) del Título 18 del Código de Estados Unidos, una disposición incluida en la legislación federal conocida como Ley de Espionaje.
El documento establece que la presunta transmisión se realizó de manera consciente y deliberada.

Los dos cargos presentados contra Comey
El primer cargo corresponde a la presunta comunicación ilegal de información relacionada con la defensa nacional.
De acuerdo con la Fiscalía, Comey habría permitido que información obtenida mediante sus funciones oficiales llegara a personas sin autorización para conocerla.
El segundo cargo es por conspiración para cometer una violación de la Ley de Espionaje.
La acusación señala que Comey habría actuado junto con otras personas, algunas identificadas por los investigadores y otras cuya identidad no se ha hecho pública.
El documento precisa que el 5 de octubre de 2016, mediante la intervención de uno o varios presuntos conspiradores, Comey habría ordenado a una persona identificada únicamente como Individuo número 1 entregar información de defensa nacional a un periodista de una publicación informativa de circulación nacional.
Este segundo cargo está fundamentado en los artículos 793(d) y 793(g) del Título 18.
Aunque el documento de tres páginas no identifica al periodista, al medio ni el contenido específico de los datos presuntamente revelados, diversos reportes periodísticos relacionan la acusación con una publicación de The New York Times de octubre de 2016.

The New York Times, en el centro de las investigaciones
De acuerdo con información publicada por Reuters, Associated Press y The Washington Post, la investigación está relacionada con una filtración a The New York Times sobre actividades de vigilancia de comunicaciones electrónicas en 2016.
Según los reportes, los fiscales sostienen que Comey habría dado instrucciones para que integrantes de su entorno proporcionaran información al periódico con el propósito de corregir versiones periodísticas consideradas inexactas.
La controversia se relaciona con informaciones sobre la vigilancia estadounidense de correos electrónicos y la presunta colaboración de Yahoo con las autoridades de inteligencia.
La defensa de Comey afirma que estos acontecimientos ya habían sido investigados en dos ocasiones durante el primer mandato presidencial de Donald Trump, sin que los fiscales recomendaran presentar cargos.
La nueva acusación busca reabrir judicialmente aquellos acontecimientos una década después.
Un procedimiento judicial marcado por la prescripción
Uno de los aspectos más importantes del caso es la fecha en que fue presentada la acusación.
Los acontecimientos investigados habrían ocurrido el 5 de octubre de 2016, mientras que el nuevo expediente fue registrado exactamente diez años después, el 5 de octubre de 2026.
El Departamento de Justicia explicó que utilizó un procedimiento denominado criminal information, consistente en presentar un documento formal de acusación directamente ante un tribunal, sin obtener previamente una acusación de un gran jurado.
La Fiscalía sostiene que este mecanismo permite preservar el caso frente al vencimiento del plazo de prescripción de diez años.
Sin embargo, los abogados de Comey cuestionan la validez de esa estrategia y argumentan que el procedimiento no satisface los requisitos necesarios para iniciar válidamente el proceso por delitos federales graves.
Esta controversia podría convertirse en uno de los primeros asuntos que deberá resolver el tribunal.
Es importante distinguir que la presentación de este documento no equivale a una acusación aprobada por un gran jurado ni a una condena judicial.
El conflicto entre Trump y Comey
James Comey fue nombrado director del FBI en 2013, durante la presidencia de Barack Obama, y continuó al frente de la institución después de la llegada de Donald Trump a la Casa Blanca en enero de 2017.
La relación entre ambos se deterioró en medio de las investigaciones sobre la interferencia rusa en las elecciones presidenciales de 2016 y los posibles vínculos entre integrantes de la campaña republicana y representantes de Moscú.
Trump destituyó a Comey en mayo de 2017.
Desde entonces, el exdirector del FBI se ha convertido en uno de los críticos públicos del presidente estadounidense, mientras que Trump ha cuestionado reiteradamente su actuación al frente de la institución.
La actual causa representa el tercer frente penal promovido contra Comey durante el segundo mandato de Trump.
En septiembre de 2025 se presentó una acusación relacionada con presuntas declaraciones falsas y obstrucción de una investigación del Congreso.
El procedimiento fue posteriormente desestimado después de que una jueza considerara irregular el nombramiento de la fiscal que lo había impulsado.
El Departamento de Justicia apeló esa decisión.
Además, Comey enfrenta otro procedimiento federal en Carolina del Norte, relacionado con una publicación en redes sociales que las autoridades interpretaron como una presunta amenaza contra el presidente Trump.
La Fiscalía también contempla el decomiso de bienes
Otro aspecto del documento judicial es la inclusión de una solicitud de decomiso patrimonial.
En caso de una eventual condena, el gobierno federal pretende obtener cualquier propiedad o beneficio económico que pueda demostrarse que procede de los delitos imputados.
La acusación contempla también la posibilidad de reclamar bienes sustitutos si los activos originales fueron transferidos, vendidos, ocultados, mezclados con otras propiedades o colocados fuera de la jurisdicción del tribunal.
Esta disposición aparece bajo el apartado Notice of Forfeiture, o notificación de decomiso.
No significa que Comey haya sido condenado ni que sus bienes hayan sido confiscados. Se trata de una petición condicionada a una eventual sentencia condenatoria.