Escocia, Gales e Irlanda del Norte elevan la presión sobre Londres: líderes nacionalistas sellan un pacto por la autodeterminación

Escocia, Gales e Irlanda del Norte elevan la presión sobre Londres: líderes nacionalistas sellan un pacto por la autodeterminación
Imagen creada con ChatGPT

El debate sobre el futuro territorial del Reino Unido entró este lunes en una nueva etapa después de que los principales dirigentes nacionalistas de Escocia, Gales e Irlanda del Norte se reunieran en Cardiff y firmaran un memorándum conjunto en defensa del derecho a la autodeterminación, reclamando al Gobierno británico que se prepare para posibles cambios constitucionales.

En la reunión participaron John Swinney, primer ministro de Escocia y líder del Scottish National Party (SNP); Rhun ap Iorwerth, primer ministro de Gales y dirigente de Plaid Cymru; y Michelle O'Neill, primera ministra de Irlanda del Norte y vicepresidenta del Sinn Féin.

También asistió Mary Lou McDonald, presidenta del Sinn Féin y líder de la oposición en la República de Irlanda.

Crédito: Paulo24Cesar, en X

El documento sostiene que Escocia, Gales e Irlanda tienen derecho a determinar democráticamente su futuro y afirma que el panorama político de las islas británicas está cambiando.

Los firmantes consideran significativo que, por primera vez, los gobiernos descentralizados de Escocia, Gales e Irlanda del Norte estén encabezados por dirigentes pertenecientes a partidos partidarios de abandonar la actual estructura constitucional británica.

El texto llega incluso a declarar que “el tiempo de Westminster está llegando a su fin” y afirma que los movimientos nacionalistas creen que el cambio constitucional terminará produciéndose.

Los firmantes sostienen que ningún gobierno de Westminster debería impedir que las poblaciones de estos territorios decidan democráticamente su futuro.

Sin embargo, el propio memorándum reconoce que las circunstancias constitucionales de Escocia, Gales e Irlanda son distintas y que cada territorio seguirá “su propio camino y en su propio tiempo”.

Por ello, no existe un único proceso de separación ni un calendario común.

Los partidos también solicitaron expresamente al Gobierno británico que “prepare, planifique y facilite el cambio constitucional” en las distintas jurisdicciones.

Crédito: FernanVello, en X

La Unión Europea aparece como objetivo político


El memorándum afirma que el Brexit perjudicó las economías de las tres naciones y limitó oportunidades, y declara:

Creemos que el futuro de nuestras naciones pertenece a la Unión Europea”.

Los partidos se comprometieron a reforzar sus relaciones con Europa en materia de comercio, inversión, cultura y cooperación internacional.

En el caso escocés, la posición es particularmente explícita. El Gobierno de Escocia ha reiterado que considera que el futuro del país está en la UE como Estado independiente y sostiene que la independencia permitiría a Escocia buscar el regreso a la Unión Europea.

En Gales, Plaid Cymru también defiende un futuro europeo para una eventual Gales independiente, pero esto no significa que exista actualmente un proceso formal para ingresar en la UE.

Y el caso norirlandés es diferente: Sinn Féin no propone crear un nuevo Estado norirlandés independiente, sino reunificar Irlanda, es decir, que Irlanda del Norte deje el Reino Unido y se integre con la República de Irlanda.

Escocia: nueva presión para celebrar otro referéndum


Escocia representa el frente constitucional más avanzado.

En 2014 celebró un referéndum legalmente acordado entre Edimburgo y Londres. El resultado fue 55% contra la independencia y 45% a favor.

Desde entonces, el Brexit modificó considerablemente el debate, dado que Escocia votó mayoritariamente por permanecer en la Unión Europea en 2016 mientras el Reino Unido en conjunto decidió salir.

John Swinney sostuvo este lunes que debe celebrarse un nuevo referéndum de independencia durante los próximos cinco años.

El Gobierno escocés publicó además un nuevo proyecto de ley de referéndum que recupera esencialmente la pregunta utilizada en 2014: si Escocia debería convertirse en un país independiente.

Pero existe un obstáculo jurídico determinante.

En noviembre de 2022, la Suprema Corte del Reino Unido resolvió por unanimidad que el Parlamento escocés no posee por sí solo competencia para legislar sobre un referéndum de independencia, porque la Unión entre Escocia e Inglaterra constituye una materia reservada a Westminster.

Por tanto, la publicación de un nuevo proyecto de referéndum y el memorándum firmado en Cardiff no eliminan automáticamente esa barrera jurídica.

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Gales: independencia, pero sin referéndum inmediato


La situación galesa es distinta. Plaid Cymru defiende la independencia de Gales y Rhun ap Iorwerth quiere que los propios galeses tengan capacidad para decidir su futuro constitucional.

Sin embargo, Plaid Cymru ha descartado expresamente celebrar un referéndum de independencia durante la actual legislatura del Senedd, que termina en 2030.

Ap Iorwerth pretende durante ese periodo ampliar el debate sobre el futuro constitucional de Gales y conseguir que la potestad para convocar una eventual consulta sea transferida desde Westminster.

Durante la conferencia posterior a la reunión tampoco presentó una fecha para un referéndum galés.

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Irlanda del Norte: un procedimiento constitucional diferente


El caso de Irlanda del Norte es también distinto porque existe un mecanismo específico previsto por el Acuerdo de Belfast o Acuerdo de Viernes Santo de 1998, pieza fundamental del proceso de paz norirlandés.

El acuerdo contempla la posibilidad de modificar el estatus constitucional de Irlanda del Norte a través del consentimiento democrático.

Según las disposiciones vigentes, el secretario de Estado británico para Irlanda del Norte debe convocar una consulta si considera probable que una mayoría apoyaría la reunificación irlandesa.

Una modificación constitucional requeriría también aprobación democrática en la República de Irlanda.

Sinn Féin está presionando para acelerar ese proceso.

Michelle O'Neill sostiene que el debate sobre la reunificación está adquiriendo cada vez mayor importancia y considera que el Gobierno británico debería comenzar a planificar un eventual referéndum.

Crédito: Politics UK, en X

La polémica dentro de Irlanda del Norte


La participación de Michelle O'Neill en Cardiff provocó inmediatamente críticas del sector unionista.

Emma Little-Pengelly, viceprimera ministra de Irlanda del Norte y dirigente del DUP, sostuvo que O'Neill no podía presentarse en Cardiff como representante oficial del Ejecutivo norirlandés porque las principales funciones del gobierno de Stormont son compartidas entre ambas dirigentes.

Según Little-Pengelly, O'Neill no había obtenido su consentimiento para participar o firmar documentos en nombre del Ejecutivo.

Precisamente por esta razón, los organizadores enfatizaron que O'Neill —al igual que Swinney y Ap Iorwerth— participaba como dirigente política de Sinn Féin y no en representación formal del gobierno regional.

Esta diferencia es importante: el memorándum es esencialmente un acuerdo político entre SNP, Plaid Cymru y Sinn Féin, y no un tratado constitucional entre tres gobiernos.