Entresemana. Morena al filo del abismo. Por Moisés Sánchez Limón
En el periplo morenista por el cumplimiento de gustos personales, se pierde el horizonte de gobierno hundiéndose en la efímera satisfacción que desgasta y conlleva derrota electoral, ergo la pérdida del poder.
En este escenario, ayer miércoles 04 de marzo de 2026, Ricardo Monreal Ávila alzó la voz ante un auditorio que, sin duda, no reparó en el contenido de su mensaje que es reflexión en torno del pasado, presente y poco halagüeño futuro que espera a Morena y sus próceres que viven ebrios y ebrias de poder.
La resaca es cabrona y de ello saben bien –con amarga experiencia acentuada– los priistas y panistas que, unos con largueza y, otros, con el tiempo que se les fue en un suspiro de la docena que quiso ser, pero no fue.
Y los neo demócratas y patriotas que los arrasaron en 2018 y sacudieron inmisericordes en 2024 con la impunidad que da ser dueños del recurso público y la estructura toda del poder político, desde la Presidencia de la República, hoy transitan por la misma vereda del oropel y el desprecio por la oposición y quienes piensan diferente a ellos.
Mire usted.
Cumplida la crispante espera del primer episodio de la telenovela “El Decálogo de la Democracia”, como pateando un bote, displicente, la licenciada presidenta blofeó:
“Entonces, yo estoy cumpliendo con la gente.
Y, en todo caso, si no se aprueba, que no se apruebe. Y tampoco es conflicto con los partidos aliados, pero —ni con ningún partido político—, pero sí es quién aprobó y quien no aprobó”.
Sí, señoras y señores, esa es la postura de la Princesa Caramelo respecto de la iniciativa de reforma constitucional en materia política-electoral que, enviada ayer a la Cámara de Diputados, ella y su equipazo encabezado por el patriota Pablo Gómez bautizaron emocionadas y emocionados con las mejillas en arrebol: “El Decálogo de la Democracia”
Pero la ingeniera Sheinbaum Pardo en la mañanera oteó el gris y adverso horizonte, la derrota personal, es decir, que su iniciativa de reforma no sea aprobada por mayoría calificada porque le nieguen el voto sus aliados del PT y del PVEM, sumados los del PRI, el PAN y Movimiento Ciudadano en el límite de la segunda quincena del próximo mes de mayo, antes de concluir el actual periodo ordinario de sesiones de la LXVI Legislatura Federal del Congreso de la Unión.
Por eso, por eso, “toma chocolate y paga lo que debes”, la licenciada presidenta se curó en salud:
“Entonces, yo estoy cumpliendo y ya depende de los diputados o el Senado, si se aprueba. Esta idea de que “¡ay!, la presidenta, va a ser su primera derrota y…”, no, no, nada que ver con eso.
“Para mí es una victoria porque estoy presentando una propuesta, que me pidió la gente que presentara, completa. Y ya quien la quiera aprobar, será visto por la gente; y quien no, no. Y ya, así de sencillo”.
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