El IIMAS es un ejemplo de la vocación universitaria por la investigación, afirmó el rector de la UNAM
Entidades como el Instituto de Investigaciones en Matemáticas Aplicadas y en Sistemas (IIMAS) representan, de manera ejemplar, la vocación universitaria por la investigación y ponerla al servicio de la sociedad, con financiamiento, planeación estratégica, cooperación y convicción en el valor de la ciencia como motor del progreso, aseguró el rector de la UNAM, Leonardo Lomelí Vanegas.
Durante la ceremonia conmemorativa por 50 años de esa entidad universitaria, recordó que su historia inició dos décadas antes, con la apertura del Centro de Cálculo Electrónico (CCE) y la puesta en operación de la primera computadora instalada en Latinoamérica, tiempo en el que la Universidad Nacional marcó el rumbo de la investigación científica al incorporar las nuevas tecnologías.
Buena parte del conocimiento científico del siglo XXI se escribe en lenguajes de programación, y el IIMAS aporta conocimiento desde la simulación de fenómenos naturales como la propagación de epidemias hasta el análisis de situaciones como la movilidad o los conteos rápidos, externó Lomelí Vanegas acompañado por la secretaria de Desarrollo Institucional, Tamara Martínez Ruíz; el exrector José Sarukhán Kermez; el director del IIMAS, Ramsés Humberto Mena Chávez; integrantes de la Junta de Gobierno de la UNAM, estudiantes y comunidad del Instituto.
El rector Lomelí comentó: El blockchain, el big data y la inteligencia artificial representan algunos de los paradigmas más notables de nuestro tiempo. Sus aplicaciones abren posibilidades extraordinarias para el avance del conocimiento, de ahí que resulte crucial acompañar su expansión con una reflexión como la que se realiza en el IIMAS.
Las instituciones no se heredan hechas, se construyen con trabajo y decisiones difíciles, por lo que decir 50 años no implica solo mirar hacia atrás, sino pensar en lo que se ha hecho y qué exige este momento, manifestó Ramsés Humberto Mena ante el primer director del IIMAS, Tomás Garza Hernández; y las personas investigadoras Nidiyare Hevia Montiel, Sandra Palau Calderón y Ricardo A. Weder Zaninovich.
Las matemáticas aplicadas, la computación y los sistemas no son un lujo intelectual, son infraestructura del futuro y una condición para entender, decidir, anticipar y transformar. Un país que aspira a recibir su destino necesita contar con recursos propios para modelar, predecir optimizar, automatizar, comprender y, sobre todo, pensar críticamente, agregó.