EE.UU. destinará hasta 2,200 millones de dólares a microreactores nucleares en bases militares

EE.UU. destinará hasta 2,200 millones de dólares a microreactores nucleares en bases militares
Imagen creada con ChatGPT

El Ejército de Estados Unidos seleccionó a cinco empresas para desarrollar, construir y operar microreactores nucleares en cinco bases militares, mediante contratos que podrían alcanzar en conjunto los 2,200 millones de dólares.

La iniciativa forma parte del Programa Janus, diseñado para proporcionar energía segura y continua a instalaciones estratégicas incluso durante apagones prolongados o fallas de las redes eléctricas civiles.

Las empresas y bases seleccionadas son:

  • Antares Nuclear, Inc. — Fort Bragg, Carolina del Norte.
  • BWXT Advanced Technologies, LLC — Fort Campbell, Kentucky.
  • General Atomics Electromagnetic Systems — Fort Hood, Texas.
  • Radiant Industries, Inc. — Fort Benning, Georgia.
  • Westinghouse Government Services — Fort Drum, Nueva York.
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Los microreactores son plantas nucleares compactas, en buena medida fabricables fuera del sitio y transportables, capaces de generar hasta 20 megavatios de electricidad, según el diseño.

El Ejército prevé que, sumando recursos públicos e inversión privada, puedan construirse y operarse más de 20 microreactores nucleares en instalaciones militares estadounidenses. Los fondos federales, por hasta 2,200 millones de dólares, se distribuirán entre los años fiscales 2027 y 2031 conforme las empresas cumplan metas técnicas. Los prototipos serán propiedad de los contratistas y operados por ellos.

El objetivo es reducir la dependencia de redes eléctricas externas vulnerables y mantener funciones militares esenciales durante emergencias o conflictos.

Estamos construyendo la resiliencia energética necesaria para proyectar poder de combate globalmente, sin depender de redes externas potencialmente vulnerables”, afirmó el secretario del Ejército, Dan Driscoll.

El Programa Janus busca que el primer reactor entre en operación en septiembre de 2028. Aunque deberán cumplir normas ambientales y de seguridad, estos reactores militares estarán regulados por el propio Ejército y no por la Comisión Reguladora Nuclear (NRC).

Además del objetivo militar, Washington pretende impulsar tecnologías que después puedan comercializarse para instalaciones remotas, centros de datos y otros grandes consumidores eléctricos.