EE.UU. abre la puerta al diésel ruso: autoriza importaciones hasta abril de 2027 en medio de presión por los precios
Estados Unidos dio un giro significativo en su política energética hacia Rusia al autorizar temporalmente operaciones relacionadas con la venta, transporte, descarga e importación de diésel de origen ruso, incluso directamente al mercado estadounidense.
La medida quedó formalizada mediante la Licencia General 135 de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), dependiente del Departamento del Tesoro, emitida el 9 de octubre de 2026.
La autorización estará vigente hasta las 12:01 a.m. del 7 de abril de 2027, hora del este de Estados Unidos.

El documento difundido por el Departamento del Tesoro autoriza transacciones que normalmente estarían restringidas por las sanciones contra Rusia cuando estén relacionadas específicamente con diésel producido en la Federación Rusa.
La medida, sin embargo, no representa el levantamiento general de las sanciones contra Moscú.
La licencia mantiene restricciones importantes y no autoriza débitos desde cuentas mantenidas en instituciones financieras estadounidenses a nombre del Banco Central de Rusia, el Fondo Nacional de Bienestar de la Federación Rusa o el Ministerio de Finanzas ruso.

No es el fin de las sanciones
La distinción jurídica es importante: Estados Unidos no eliminó el régimen de sanciones contra Rusia.
La Licencia General 135 funciona como una autorización específica dentro de ese sistema y se concentra exclusivamente en transacciones vinculadas con diésel de origen ruso.
Washington mantiene sanciones contra numerosos bancos, empresas, funcionarios y sectores estratégicos de la economía rusa.
Por ello, la medida constituye una ventana temporal, vigente hasta el 7 de abril de 2027, y no una normalización plena de las relaciones comerciales entre Washington y Moscú.

¿Por qué Washington tomó esta decisión?
El movimiento se produce en un contexto de presión sobre los precios internacionales del combustible y de preocupación por la disponibilidad de diésel en el mercado.
La administración estadounidense ha defendido la necesidad de incrementar la oferta global de combustible con el argumento de que una mayor disponibilidad puede contribuir a reducir los precios del diésel utilizado por transportistas, agricultores, industrias y cadenas logísticas.
La flexibilización es especialmente relevante porque, desde el inicio de la guerra en Ucrania, Estados Unidos y sus aliados han utilizado sanciones económicas y restricciones energéticas como uno de los principales instrumentos de presión contra Moscú.