Diosdado Cabello convoca a marcha chavista el 22 de octubre, el mismo día que la marcha de la oposición venezolana
La movilización oficialista coincidirá con una protesta nacional convocada por la oposición para exigir elecciones presidenciales en 2027. La coincidencia de ambas marchas plantea un nuevo desafío para el plan de transición impulsado por Estados Unidos y genera preocupación por posibles enfrentamientos.
Venezuela se prepara para una jornada de alta tensión política el próximo jueves 22 de octubre, después de que Diosdado Cabello, ministro de Interior y Justicia y secretario general del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), convocara a una movilización chavista en Caracas para el mismo día en que la oposición pretende salir masivamente a las calles.
La decisión introduce un nuevo factor de incertidumbre en el proceso de transición promovido por Washington, basado en tres fases: estabilización, recuperación económica y transición democrática.
La coincidencia de las convocatorias podría convertirse en una prueba para las autoridades venezolanas, especialmente en materia de seguridad, libertad de manifestación y garantías para la participación política.

Cabello moviliza al chavismo el mismo día que la oposición
Durante la rueda de prensa semanal del PSUV, celebrada este lunes 19 de octubre, Cabello anunció una marcha encabezada por organizaciones de mujeres vinculadas al oficialismo.
El dirigente justificó la convocatoria en el contexto del denominado Mes Rosa, dedicado a promover la prevención y concienciación sobre el cáncer de mama.
Cabello señaló que las mujeres saldrán a las calles de Caracas el jueves 22 de octubre y agregó que los hombres también podrán participar.
"El jueves, las mujeres se movilizan aquí en Caracas, en el mes rosa (por el cáncer de mama). Una gran marcha aquí en Caracas de las mujeres", afirmó.
Sin embargo, no precisó el recorrido que seguirá la movilización.

La fecha coincide exactamente con una convocatoria anunciada previamente por Vente Venezuela, organización encabezada por María Corina Machado, que busca concentrar a simpatizantes opositores en Caracas y otras ciudades del país.
Aunque Cabello presentó la movilización como una actividad de concienciación sanitaria, su coincidencia con la protesta opositora adquiere una dimensión política en el actual contexto venezolano.
Hasta el momento, no se ha confirmado que las manifestaciones vayan a compartir recorridos ni existen pruebas públicas de que se hayan organizado actos violentos. No obstante, la presencia simultánea de ambos sectores en las calles plantea interrogantes sobre los dispositivos de seguridad.
La oposición exige una fecha para las elecciones
Vente Venezuela confirmó que el jueves 22 de octubre realizará una jornada nacional de movilizaciones para reclamar avances concretos hacia una transición democrática.
Sus principales exigencias son:
- Establecer un cronograma electoral oficial y celebrar elecciones presidenciales en 2027.
- Garantizar el regreso seguro a Venezuela de María Corina Machado.
- Liberar a todas las personas detenidas por motivos políticos.

En Caracas, el punto de concentración anunciado es Plaza Venezuela, frente a la Torre Polar, a las 4:00 de la tarde.
Carlos Fernández, dirigente de Vente Venezuela, afirmó que la movilización tendrá carácter pacífico y que pretende incorporar a distintos sectores de la sociedad venezolana.
La fecha tiene además un significado simbólico para el movimiento opositor: el 22 de octubre se cumplen tres años de las elecciones primarias de 2023, en las que Machado obtuvo la candidatura de la oposición.

El plan de tres fases de Washington enfrenta una nueva prueba
La disputa política se desarrolla mientras Estados Unidos continúa promoviendo una estrategia para reorganizar las instituciones venezolanas tras la captura de Nicolás Maduro por fuerzas estadounidenses el 3 de enero de 2026.
El secretario de Estado, Marco Rubio, presentó el 7 de enero una hoja de ruta compuesta por tres etapas.
Primera fase: estabilización. Evitar el deterioro de la seguridad y el funcionamiento institucional del país, además de administrar medidas económicas y petroleras.
Segunda fase: recuperación. Reactivar la economía, permitir inversiones internacionales, impulsar la reconciliación nacional y facilitar la liberación o el retorno de dirigentes opositores.
Tercera fase: transición política. Crear las condiciones para reconstruir las instituciones democráticas y avanzar hacia un proceso electoral con garantías.
Rubio explicó que algunas de estas etapas podrían desarrollarse simultáneamente.
La nueva convocatoria chavista no representa, por sí misma, un rechazo formal a esa estrategia. Sin embargo, cualquier restricción a las protestas pacíficas o enfrentamiento entre manifestantes podría complicar sus objetivos de estabilización y reconciliación.

Cabello y las negociaciones políticas
La posición de Cabello adquiere particular relevancia porque, además de dirigir la organización política del chavismo, encabeza el Ministerio de Interior y Justicia, responsable de áreas fundamentales de la seguridad interna.
Su papel resulta especialmente importante mientras representantes del oficialismo y de sectores opositores mantienen negociaciones respaldadas por Estados Unidos.
Este mismo lunes, Cabello reiteró su respaldo a la delegación chavista encabezada por Jorge Rodríguez y cuestionó los reclamos de sectores opositores que aseguran haber sido excluidos de las conversaciones.
María Corina Machado ha expresado públicamente su desacuerdo con la forma en que se desarrolla el proceso negociador y ha reclamado una participación más amplia de las fuerzas políticas que buscan un cambio de gobierno.
Por tanto, el conflicto no se limita a la coincidencia de manifestaciones: también refleja las diferencias sobre quiénes deben participar en la transición, bajo qué condiciones y en qué momento deben celebrarse elecciones.
Antecedentes de restricciones a las protestas
La preocupación por posibles incidentes tiene como antecedente inmediato una movilización de trabajadores del sector salud realizada la semana pasada en Caracas.
De acuerdo con la agencia EFE, organizaciones sindicales intentaron marchar hacia el Palacio de Miraflores para exigir mejoras salariales, pero efectivos de la Policía Nacional Bolivariana bloquearon su avance.
El chavismo también había convocado una movilización paralela.
El episodio no demuestra que vaya a repetirse una situación similar el 22 de octubre, pero muestra las dificultades que pueden enfrentar las concentraciones ciudadanas cuando coinciden con actividades oficialistas.