Dinosaurio descubierto en Coahuila llevará el nombre de paleontólogo de la UNAM

Dinosaurio descubierto en Coahuila llevará el nombre de paleontólogo de la UNAM

Por redacción

Reconocen la trayectoria de Luis Espinosa Arrubarrena con el nombramiento de una nueva especie del Cretácico; el científico afirma que la distinción también honra el trabajo de la Universidad Nacional en la paleontología mexicana.**

Un dinosaurio carnívoro que habitó el actual territorio de Coahuila hace aproximadamente 70 millones de años fue bautizado como Xenovenator espinosai, en homenaje al paleontólogo Luis Espinosa Arrubarrena, jefe del Museo de Geología de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), en reconocimiento a su trayectoria científica y a las aportaciones de la institución al estudio de los dinosaurios en el país.

El investigador agradeció la distinción y aseguró que el nombramiento representa también un reconocimiento al trabajo que durante décadas ha realizado la UNAM para documentar y difundir el patrimonio paleontológico de México.

"He trabajado con mucho interés y agradezco la distinción; en realidad es un reconocimiento a la UNAM porque ha estudiado y dado a conocer esto que el pueblo de Coahuila tiene como uno de sus grandes orgullos", expresó.

La nueva especie corresponde al primer troodóntido reportado en México, un grupo de dinosaurios carnívoros cubiertos de plumas y estrechamente emparentados con las aves. Sus restos fueron localizados en el desierto del municipio de General Cepeda, Coahuila, una de las regiones con mayor riqueza paleontológica del país.

De acuerdo con los especialistas, Xenovenator espinosai medía entre 60 y 70 centímetros de altura, alcanzaba cerca de tres metros de longitud y poseía dientes pequeños y afilados que utilizaba para alimentarse principalmente de reptiles y peces. Habitaba planicies costeras atravesadas por ríos y mares poco profundos durante el Cretácico Superior, unos cuatro o cinco millones de años antes de la extinción masiva de los dinosaurios.

La descripción científica del ejemplar se realizó a partir de un cráneo que presenta características inusuales, como un grosor mayor al observado en otros integrantes de su grupo. Los investigadores consideran que esa estructura pudo estar relacionada con conductas de competencia territorial, exhibición o defensa.

Espinosa Arrubarrena explicó que, entre los animales actuales, el dinosaurio guarda similitudes con los casuarios, aves no voladoras que habitan el sudeste asiático y que conservan algunas características anatómicas de sus antiguos ancestros.

El paleontólogo recordó que la mayoría de los fósiles de dinosaurios descubiertos en México pertenecen al Cretácico Tardío y se concentran en estados del norte, particularmente en Coahuila. Hace cuatro décadas, añadió, la UNAM participó en la recuperación y montaje del primer dinosaurio reconstruido por paleontólogos mexicanos, un hadrosaurio conocido como "Isauria", actualmente exhibido en el Museo de Geología.

Ese trabajo, señaló, impulsó el desarrollo del Museo del Desierto, en Saltillo, donde hoy se resguarda Xenovenator espinosai, considerado uno de los recintos de historia natural más importantes del país.

La especie fue descrita por los investigadores Héctor Rivera Sylva, Martha Aguillón Martínez, José Flores Ventura e Iván Sánchez Uribe, del Museo del Desierto; José Rubén Guzmán Gutiérrez, de la Universidad Humanista de las Américas, y Nicholas Longrich, de la Universidad de Bath, en Reino Unido. El nombre fue publicado este año en la revista científica Diversity, siguiendo la nomenclatura científica internacional que permite dedicar una especie a una persona mediante la terminación latina "i".