Desde el Norte. Nuevo reporte sobre inseguridad. Por Rubén Moreira Valdez
Malas noticias: el INEGI dio a conocer el último reporte de la Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana y la percepción de los mexicanos sobre este tema no mejora con respecto a los últimos meses del sexenio anterior.
Esta encuesta se levanta desde 2013 y considera 91 áreas urbanas, con al menos una de cada entidad federativa. Mide la percepción sobre la seguridad pública; las experiencias de victimización de los hogares por robo, extorsión o fraude; los conflictos y las conductas antisociales; el desempeño gubernamental; la corrupción en el contacto directo con las autoridades de seguridad pública, así como el acoso sexual. La muestra comprende 27 mil 300 viviendas, en las que se entrevista a personas mayores de 18 años.
En mayo pasado, la encuestadora y politóloga Lorena Becerra dio a conocer un estudio en el que, además de señalar un desgaste en la figura presidencial y en su partido, se concluye que el gobierno está reprobado en el combate al crimen organizado. Incluso, el 42 por ciento de las personas que participaron en el estudio considera que Morena tiene más vínculos con el crimen que el resto de los partidos.
Más allá de las encuestas, la gente no se siente tranquila y, en las conversaciones cotidianas, nunca falta la alusión a delitos o incidentes relacionados con la inseguridad. Los telediarios y la prensa reportan acontecimientos espeluznantes, y la población conoce muchos más que terminan en los cajones del olvido. Morena, por su parte, hace un esfuerzo por ocultar las malas noticias y llena su narrativa de falacias o de datos altamente cuestionables.
La encuesta del INEGI aparece en un momento en el que el gobierno difunde resultados sobre una aparente caída en los homicidios y trata de instalar en la opinión pública la idea de que las cosas marchan mejor. Sería mezquino no reconocer que existe un cambio de estrategia y que la era de “abrazar a los delincuentes”, impuesta por López Obrador, está desapareciendo del discurso oficial. Sin embargo, la herencia del tabasqueño y la actitud de los gobernadores de Morena hacen muy difícil que la situación mejore.
Para el INEGI, las ciudades más inseguras son Irapuato, Culiacán Rosales, Reynosa, Villahermosa, Uruapan, Ciudad Obregón, Chilpancingo de los Bravo y Puebla. En la primera de ellas, 91 por ciento de los encuestados se siente inseguro, mientras que en la capital del estado gobernado por Alejandro Armenta la cifra alcanza el 81.3 por ciento.
Por otra parte, las ciudades con mayor percepción de seguridad son San Pedro Garza García, Piedras Negras, San Nicolás de los Garza, Saltillo, Benito Juárez y Torreón. Destaca que tres de ellas se ubican en el estado de Coahuila. La paz es posible, pero depende de la participación corresponsable de todos los órdenes de gobierno y de la sociedad. La polarización que impulsa Morena es un lastre en la búsqueda de la tranquilidad.
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