Contradicciones. El péndulo alemán: el caso de Sajonia-Anhalt. Por Ricardo Monreal Ávila

Contradicciones. El péndulo alemán: el caso de Sajonia-Anhalt. Por Ricardo Monreal Ávila

El 6 de septiembre se llevaron acabo elecciones en Sajonia-Anhalt, uno de los 16 estados federados de Alemania. La fuerza de ultraderecha Alternativa para Alemania (AfD) obtuvo 43.8 por ciento de los votos y consiguió 39 de los 83 escaños del Parlamento estatal. Se quedó muy cerca de la mayoría absoluta.

La Unión Demócrata Cristiana (CDU), de centroderecha, quedó en segundo lugar, con 17.2 por ciento y 15 diputados. Le siguieron el Partido Socialdemócrata, con 9.3 por ciento; Los Verdes, con 8.9; La Izquierda, con 8.6, y la Alianza Sahra Wagenknecht (BSW), con 5.3 por ciento. La participación fue de 77.8 por ciento.

Ha habido un cambio radical en las preferencias electorales respecto a la elección anterior. En 2021, la CDU ganó cómodamente en Sajonia-Anhalt con 37.1 por ciento de los votos, mientras AfD obtuvo 20.8 por ciento. La participación fue entonces de 60.3 por ciento. Cinco años después, AfD más que duplicó su proporción de votos y la CDU perdió alrededor de la mitad de su respaldo.

Este avance de la ultraderecha no se limita a Sajonia-Anhalt. En 2024, AfD ganó las elecciones de Turingia y quedó cerca de la CDU en Sajonia. En 2026 también aumentó su votación en estados occidentales como Baden-Württemberg y Renania-Palatinado. Además, es la opción favorita en Mecklemburgo-Pomerania y aparece a poca distancia de la CDU en Berlín. Ambos estados celebrarán elecciones el 20 de septiembre.

He seguido con interés los vaivenes del péndulo político en distintos países, entre ellos Alemania. Durante años, los principales partidos mantuvieron bloqueada la participación de la ultraderecha en los gobiernos mediante el entendimiento político de aislamiento conocido como Brandmauer. Sin embargo, el crecimiento sostenido de AfD muestra que la estrategia de exclusión no ha impedido su avance electoral. Ahora, por primera vez, está muy cerca de liderar el gobierno en un estado alemán.

AfD fue fundada por políticos euroescépticos en 2013 durante la crisis de la eurozona. Con el tiempo enarboló posiciones nacionalistas, antiinmigración y socialmente conservadoras. El creciente poder de AfD ha generado preocupación por los efectos que podría tener en la democracia alemana.

Por ejemplo, AfD ha planteado medidas que diferencian derechos y servicios según el origen o estatus migratorio. Diversas organizaciones consideran que esto es incompatible con los principios constitucionales de igualdad y no discriminación. También existen dudas sobre el efecto que tendría su llegada al Ejecutivo en las instituciones y en los contrapesos.

Las cicatrices de la reunificación

Sajonia-Anhalt perteneció a la República Democrática Alemana hasta 1990. La reunificación modificó su estructura económica. Cerraron empresas, desaparecieron empleos industriales y miles de personas se trasladaron hacia los estados occidentales en busca de trabajo.

La pérdida de población continuó durante décadas y el estado tiene hoy alrededor de 2.1 millones de habitantes, frente a cerca de 2.9 millones al momento de la reunificación. Este proceso despobló numerosas localidades, contribuyó al envejecimiento demográfico y elevó la escasez de trabajadores especializados. En algunos lugares, la pérdida de habitantes estuvo acompañada por el cierre o la reducción de servicios públicos, lo que alimentó una percepción de abandono entre los residentes.

La economía regional ha mejorado durante los últimos 10 o 15 años. Parte de la industria química se ha fortalecido y han aumentado las actividades relacionadas con logística y energías renovables.

Sin embargo, las diferencias entre el este y el oeste siguen siendo visibles. En 2025, el salario bruto anual mediano de los trabajadores de tiempo completo fue de 46,013 euros en los estados orientales, excluido Berlín, y de 55,435 euros en los estados occidentales.

En específico, en agosto de 2026, el desempleo en Sajonia-Anhalt fue de 8.2 por ciento, frente a 6.5 en el conjunto de Alemania, y las solicitudes de insolvencia empresarial aumentaron 23.9 por ciento durante 2025, más del doble del incremento nacional. En 2025, Sajonia-Anhalt registró el PIB per cápita más bajo de los 16 estados alemanes, con 38,452 euros por habitante.

Estas diferencias económicas coinciden con una brecha política entre el este y el oeste. En los estados orientales, el respaldo a AfD alcanza niveles cercanos a 40 por ciento, mientras en buena parte del oeste se mantiene alrededor de 20 por ciento.

En el este, el partido concentra apoyos entre votantes en edad laboral preocupados por el empleo, los salarios y la situación económica. En las regiones occidentales, su crecimiento se observa especialmente en zonas industriales expuestas al cierre de plantas, los altos costos de energía y la competencia internacional.

Qué explica el voto a favor de AfD

Durante la campaña, la inmigración, la educación y la economía se mantuvieron entre los principales problemas políticos identificados por los habitantes de Sajonia-Anhalt en los sondeos. Asimismo, en julio, 36 por ciento confiaba en AfD para atender los asuntos prioritarios del estado, frente a 16 por ciento que señalaba a la CDU.

AfD centró sus propuestas en esos puntos. Este partido defendió deportaciones más rápidas y trabajo obligatorio para los solicitantes de asilo. En educación, propuso excluir de las clases regulares a alumnos sin derecho de residencia permanente y reducir los programas de apoyo destinados a estudiantes refugiados. En economía, hizo campaña contra los elevados costos energéticos y a favor de reducir cargas para la industria.

Respecto al perfil de los votantes, AfD obtuvo 50 por ciento del voto entre los hombres y 39 por ciento entre las mujeres, y fue la fuerza con más apoyos entre los menores de 35 años. Entre los trabajadores, 59 por ciento votó por la ultraderecha.

Asimismo, el apoyo a AfD fue mayor en municipios pequeños y zonas rurales que en las principales ciudades, así como entre quienes calificaban negativamente su situación económica personal.

La mayor movilización electoral también favoreció a AfD. Un análisis calcula que el partido incorporó alrededor de 157,000 personas que no habían votado en la elección anterior y unos 83,000 antiguos votantes de la CDU.

AfD desarrolló una estrategia digital orientada a comunicarse directamente con sus simpatizantes y reducir la dependencia de los medios tradicionales. El partido utilizó TikTok y otras plataformas para difundir mensajes breves, constantes y adaptados a públicos jóvenes, con un lenguaje sencillo y referencias a problemas cotidianos.

El candidato Ulrich Siegmund combinó contenidos políticos con elementos de vida diaria y símbolos reconocibles de Alemania oriental, como la motocicleta Simson Schwalbe fabricada en la antigua RDA. La campaña buscó presentar una imagen de cercanía con los votantes jóvenes y con la identidad regional de Sajonia-Anhalt.

El desgaste de los partidos tradicionales y el cerco a AfD

La CDU obtuvo 17.2 por ciento de los votos, menos de la mitad del 37.1 por ciento que había logrado en 2021. El SPD se mantuvo en niveles bajos, con 9.3 por ciento, frente a 8.4 en 2021, y llegó a esta elección después de tener resultados adversos en otros estados. Sin embargo, la debilidad de los partidos tradicionales no significa que AfD tenga asegurado el gobierno. Aunque ganó con amplia ventaja y está cerca de la mayoría absoluta, CDU, SPD, Verdes y La Izquierda mantienen el Brandmauer.

BSW obtuvo cinco diputados y puede ser decisivo para elegir al próximo jefe de gobierno. El principal candidato de BSW en Sajonia-Anhalt, Thomas Schulze, planteó que sus legisladores podrían abstenerse en una tercera ronda de votación, en la que puede bastar una mayoría simple para resolver la elección.

La dirigencia estatal de BSW se ha mostrado dispuesta a dialogar con AfD, mientras que Sahra Wagenknecht ha llamado a aprovechar las mayorías parlamentarias en asuntos en los que ambos partidos coinciden, como energía, sanciones a Rusia o educación. Ulrich Siegmund, por su parte, ha anunciado que buscará respaldo entre diputados individuales de otras fuerzas.

Qué significaría gobernar

Los estados alemanes tienen competencias importantes en educación, cultura, policía y seguridad interior, por lo que un gobierno encabezado por AfD podría trasladar parte de su agenda a la administración de Sajonia-Anhalt. Entre las medidas que sí podría implementar están retirar las banderas arcoíris de instituciones educativas, limitar la promoción de los estudios de género y modificar determinados contenidos escolares.

En cambio, cuestiones como el apoyo militar a Ucrania o la política exterior alemana corresponden fundamentalmente al gobierno federal. También está presente la posibilidad de controlar el Ministerio del Interior, que supervisa al servicio regional de inteligencia. Ese organismo mantiene bajo observación a la propia AfD en Sajonia-Anhalt, por lo que un gobierno encabezado por el partido podría pasar a supervisar a la institución encargada de vigilarlo.

En materia económica hay una contradicción. La escasez de trabajadores calificados contrasta con la propuesta de AfD de restringir la inmigración. El partido plantea compensar parte de esa falta de personal mediante el regreso de alemanes que emigraron del estado, con incentivos para facilitar su retorno. Sin embargo, empresarios y economistas han advertido que una política migratoria más restrictiva puede dificultar las contrataciones especializadas de extranjeros y reducir el atractivo de la región para nuevas inversiones.

Un gobierno encabezado por AfD daría al partido, por primera vez, influencia directa en el Bundesrat, la cámara que representa a los 16 estados federados y participa en la elaboración de leyes y decisiones del gobierno federal. Sajonia-Anhalt dispone de cuatro votos, que deben emitirse de manera conjunta. No son suficientes para bloquear una ley, pero pueden ser relevantes en votaciones cerradas, especialmente en asuntos relacionados con las finanzas estatales y la administración pública.

El movimiento del péndulo

En el resultado de Sajonia-Anhalt intervienen varios factores. Las diferencias económicas con el oeste, la preocupación por la situación económica, la inmigración y la pérdida de confianza en los partidos tradicionales aparecen de manera repetida en encuestas. AfD consiguió reunir esos temas en un mismo discurso, acompañado de un candidato joven, una estrategia digital eficaz y una organización capaz de movilizar a personas que anteriormente no acudían a votar. Este resultado reabre el debate entre las fuerzas tradicionales sobre cómo contener el ascenso de la ultraderecha.

Sajonia-Anhalt deja una lección. Las fuerzas tradicionales necesitan recuperar a las y los ciudadanos que dejaron de sentirse representados, acercarse nuevamente a las comunidades y presentar respuestas concretas a los asuntos que afectan su vida cotidiana. Mantener a AfD fuera del gobierno puede contener su influencia institucional, pero no necesariamente modifica las preferencias de los electores.

La votación muestra que el péndulo político no se mueve únicamente por ideología. También depende de la capacidad de los partidos para entender las preocupaciones de los electores y ofrecer soluciones que vuelvan a generar confianza.

La política también tiene una dimensión territorial y cotidiana: estar presente, escuchar, explicar y convertir las demandas ciudadanas en propuestas comprensibles. No basta con marcar distancia frente a una fuerza como AfD; también hay que disputar el vínculo con los electores que comenzaron a verla como una alternativa.

El contenido de esta columna es responsabilidad exclusiva del columnista