Condoleezza Rice recuerda el 11-S y admite que EE.UU. no detectó a tiempo la amenaza
La exsecretaria de Estado de Estados Unidos Condoleezza Rice afirmó este viernes que los atentados del 11 de septiembre de 2001 siguen marcados en “el corazón y el alma de Estados Unidos” y reconoció que quienes ocupaban posiciones de autoridad en aquel momento no lograron identificar a tiempo la naturaleza de la amenaza para impedir los ataques.
Durante la ceremonia conmemorativa por el 25 aniversario del 11-S en el Pentágono, Rice recordó cómo vivió desde la Casa Blanca las primeras horas de los atentados y rindió homenaje a las víctimas, sobrevivientes, militares, integrantes de los servicios de emergencia y ciudadanos que reaccionaron ante la tragedia.

Rice relató que se encontraba en su oficina de la Casa Blanca cuando recibió la noticia de que un avión había impactado contra el World Trade Center. En un primer momento, tanto ella como el entonces presidente George W. Bush pensaron que podía tratarse de un accidente.
La percepción cambió cuando, apenas 17 minutos después, una segunda aeronave golpeó las Torres Gemelas.
La exfuncionaria recordó que fue trasladada por el Servicio Secreto a un búnker de la Casa Blanca, mientras Estados Unidos comenzaba a comprender la magnitud de lo ocurrido.
Al observar por televisión los daños provocados en el Pentágono, aseguró que ya no existía ninguna duda: Estados Unidos estaba en guerra.

Homenaje a las 184 víctimas del Pentágono
Rice dedicó parte de su mensaje a recordar a las 184 personas que murieron en el ataque contra el Pentágono, señalando que detrás de cada nombre existe una historia, una familia y una vida que quedó inconclusa.
También destacó el comportamiento de quienes se encontraban dentro del edificio y de los equipos de emergencia que acudieron inmediatamente después del impacto.

Recordó que sobrevivientes, militares y civiles corrieron hacia el peligro, atravesaron el humo y participaron en las labores de rescate.
Incluso señaló que el entonces secretario de Defensa, Donald Rumsfeld, ayudó personalmente a sacar personas del lugar mientras su equipo de seguridad le pedía que abandonara la zona.
Para Rice, aquella respuesta reflejó un principio fundamental del servicio militar estadounidense: proteger a los demás, no abandonar a los compañeros y cumplir con el deber incluso en circunstancias extremas.
“Eligieron al pueblo equivocado”
Rice recordó además la solidaridad que surgió dentro y fuera de Estados Unidos después de los ataques.
Mencionó las donaciones de sangre, las concentraciones religiosas, el apoyo a las familias de las víctimas y la ayuda que ciudadanos canadienses brindaron a viajeros cuyos vuelos fueron desviados tras el cierre del espacio aéreo estadounidense.

También destacó que la OTAN invocó por primera vez en su historia el Artículo 5, bajo el principio de que un ataque contra uno de sus miembros debía ser considerado un ataque contra todos.
Rice sostuvo que los responsables de los atentados esperaban provocar miedo y retirada en Estados Unidos, pero aseguró que ocurrió lo contrario.
Según la exsecretaria de Estado, los atacantes desconocían la capacidad de resistencia de la sociedad estadounidense y su determinación para responder frente a una amenaza.
La confesión más personal de Rice
Uno de los momentos más relevantes del discurso ocurrió hacia el final, cuando Rice hizo una reflexión sobre su propia responsabilidad como integrante del gobierno de George W. Bush.
“Quienes estábamos en posiciones de autoridad aquel día no vimos la naturaleza del peligro a tiempo para prevenir el ataque del 11 de septiembre”, reconoció.
Rice añadió que las autoridades hicieron lo que sabían hacer en aquel momento, pero admitió que, “por definición, no fue suficiente”.
La exfuncionaria aseguró además que continúa sintiendo un profundo pesar personal por el dolor de las familias de las víctimas y por el trauma que sufrió el país.
Al mismo tiempo, agradeció a las Fuerzas Armadas y a la comunidad de inteligencia estadounidense por haber impedido, según expresó, nuevos atentados de características similares después del 11-S.
Una advertencia para las nuevas generaciones
Rice señaló que, 25 años después, uno de los principales desafíos consiste en transmitir las lecciones del 11 de septiembre a una generación de jóvenes que ni siquiera había nacido cuando ocurrieron los ataques.
Advirtió que la vigilancia continúa siendo necesaria para proteger al país y defendió la unidad de una sociedad formada por personas de distintos orígenes religiosos, étnicos y nacionales.
También afirmó que la libertad es frágil y que debe ser defendida por cada generación.
“El 11 de septiembre nos puso a prueba, pero no nos quebró”, afirmó Rice al concluir su mensaje.
La exsecretaria de Estado cerró pidiendo que la memoria de la respuesta estadounidense tras los atentados sirva como fuente de esperanza frente a los desafíos futuros y dedicó sus últimas palabras a las víctimas, sus familiares y Estados Unidos.