Busca Rubén Moreira frenar “simulación legislativa” con reservas
Por redacción
El diputado priista Rubén Moreira Valdez acusó que el retiro de reservas durante los debates en San Lázaro puede convertirse en una forma de simulación legislativa, al permitir que las bancadas aparenten una discusión y presenten modificaciones a los dictámenes que finalmente nunca son sometidas a votación.
Ante ello, propuso reformar el artículo 109 del Reglamento de la Cámara de Diputados para impedir que una reserva sea retirada una vez que la Presidencia haya dado cuenta de ella ante el Pleno y obligar a que los legisladores se pronuncien a favor o en contra.
Moreira señaló que el actual Reglamento mantiene un vacío al no establecer expresamente si una reserva puede retirarse después de haber sido anunciada formalmente ante el Pleno.
A su juicio, esa indefinición ha permitido que, particularmente en debates complejos, se registren reservas que sirven como instrumentos de posicionamiento político, pero que son retiradas antes de llegar a la votación.
La mecánica, explicó, permite que el Pleno conozca la existencia de una propuesta, pero que ésta desaparezca de la discusión cuando llega el momento de definirla. Se declara entonces que “no hay materia de discusión” y se pasa a la siguiente reserva.
Para el priista, esto desvirtúa la función deliberativa del Congreso, porque una propuesta de modificación puede ser utilizada para generar un efecto político o mediático sin que su autor tenga que asumir la responsabilidad de someterla al voto.
“Quien presenta una propuesta para modificar un dictamen debe asumir la responsabilidad política y parlamentaria que acompaña a esa decisión. Si la reserva ya fue incorporada formalmente a la discusión, corresponde al Pleno resolverla”, sostuvo.
Moreira alertó además sobre el volumen de reservas que se acumulan durante los debates. Refirió que en discusiones presupuestarias se han registrado más de mil y en reformas a leyes secundarias más de 500, lo que contribuye a prolongar las sesiones y, en su opinión, puede convertir la discusión parlamentaria en una sucesión de posicionamientos más que en una verdadera deliberación.
La iniciativa plantea adicionar un numeral 4 al artículo 109 para establecer que, una vez que la Presidencia dé cuenta al Pleno de las reservas registradas para la discusión en lo particular, éstas no podrán ser retiradas y deberán someterse a la resolución del Pleno.
Con ello, Moreira busca que las reservas dejen de ser un recurso que pueda presentarse y retirarse estratégicamente y que toda propuesta formalmente incorporada al debate tenga que enfrentar una votación.
El objetivo, planteó, es terminar con una práctica que permite simular debate sin generar una decisión legislativa, y garantizar que quede constancia de la responsabilidad política de cada diputado.
La modificación también permitiría que los ciudadanos conozcan cuáles fueron las alternativas planteadas durante la discusión, qué argumentos se utilizaron para defenderlas y, sobre todo, quienes votaron a favor y quiénes en contra.