Avanza lentamente la participación de las mujeres en la ciencia, afirman investigadores de la UNAM

Avanza lentamente la participación de las mujeres en la ciencia, afirman investigadores de la UNAM

Es importante el avance que ha tenido la participación femenina en la ciencia para lograr la igualdad de género; no obstante, preocupa que ese proceso sea lento, consideraron la coordinadora de la Investigación Científica de la UNAM, María Soledad Funes Argüello; y el investigador emérito del Instituto de Física (IF) de esta casa de estudios, Arturo Menchaca Rocha.

Con motivo del Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia, que se celebra el 11 de febrero, María Soledad Funes refiere que, a nivel mundial, el porcentaje de científicas es de 30 por ciento, es decir, bajo; y es algo que va a costar varios años remediar, pero lo esencial es que lo empecemos a hacer.

Por su parte Arturo Menchaca dice que estamos ante un proceso de transición que requiere mayor empuje para culminar con la paridad de género en los espacios científicos. “La presencia femenina es ya imparable”.

Con base en el documento Status and Trends of Women in Science. New Insights and Sectoral Perspectives (2025), de la UNESCO, a nivel mundial las jóvenes tienen más probabilidades que los jóvenes de matricularse en la educación superior: 46 por ciento de ellas y 40 por ciento de ellos lo hacen en estudios avanzados dentro de los cinco años posteriores a la finalización de su educación secundaria.

Sin embargo, las mujeres representan solo 35 por ciento de los graduados en ciencias. También constituyen una proporción baja de las personas investigadoras científicas: una de cada tres a nivel mundial es mujer.

Para el organismo internacional “cerrar la brecha de género es importante no solo para la equidad, sino también para la calidad, la pertinencia y el impacto de la ciencia, la tecnología y la innovación”.

Las mujeres, apunta Funes Argüello, “tenemos una perspectiva distinta a la de los hombres y, en ese sentido, cualquier trabajo o proyecto que se haga en conjunto va a ser más “sólido y robusto” que si solo tenemos a unas u otros.

En la Universidad realizamos un ejercicio consciente para captar esas vocaciones, por atraerlas a las distintas carreras STEM: ciencia (Science), Tecnología (Technology), Ingeniería (Engineering) y Matemáticas (Mathematics).

En el Subsistema de la Investigación Científica, subraya, tenemos menor representación de mujeres en el área de física y matemáticas; hay comunidades con 20 por ciento de personal académico femenino. Ahí se trabaja con ahínco en fomentar vocaciones científicas, establecer contacto con las niñas para que se interesen y valoren que estudiar alguna de esas carreras es posible.