Asesor de Ramírez Cuellar acusado de agredir a su esposa semiparalizada por esclerosis múltiple
Por redacción
María del Carmen N., mujer diagnosticada desde 2020 con Esclerosis Múltiple Recurrente Progresiva Secundaria, lo que la mantiene semi paralizada, denunció a la Secretaría de las Mujeres ser víctima de presunta violencia física, psicológica, emocional y económica por parte de su esposo, Gerardo Larrauri Escobar, asesor del diputado morenista, Alfonso Ramírez Cuellar, y ex integrante del equipo técnico de la comisión de grupos vulnerables de la cámara de los diputados.
La denunciante explicó que las agresiones en su contra aumentaron tras descubrir una relación extramarital de Larrauri Escobar con una joven a quien embarazo y que realizaba servicio social en la Cámara de Diputados, donde él se desempeñaba como secretario técnico de la Comisión de Atención a Grupos Vulnerables.
Dicha secretaría le asignó una abogada para atender su caso, que la víctima narra a través del siguiente texto:
Mi nombre es María del Carmen, fui diagnosticada con EM recurrente progresiva secundaria en el 2020, sé que la enfermedad es incurable, pero los medicamentos retrasan su evolución, me atiendo en el ISSSTE, mi clave de registro es LAEG780711-0.
Estoy casada hace 10 años, tengo 2 hijos, el mayor de 11, la menor de 8, a pesar de la enfermedad, las cosas en lo familiar iban bien, hace como 1 año, descubrí que mi esposo, de 47 años, tenía una relación con una chica de 21 años, servicio social en Cámara de Diputados, donde él fungía como Secretario Técnico de la Comisión de Atención a Grupos Vulnerables, la chica quedó embarazada y se realizó un aborto voluntario con un fármaco legal “misoprostol”, tras encontrar una orden médica para realizarse un USG de 4 semanas de embarazo.
Cuando confronté a mi esposo negó todo, aunque encontré en sus sacos y en las auto toallas sanitarias varias veces, en la víspera en la que se realizó el aborto. Obviamente la relación de pareja se fracturó totalmente, y meses después en medio de una discusión, me dio dos puñetazos en los ojos y una patada en la espinilla.
Al día siguiente yo tuve consulta en Neurología del hospital 20 de noviembre, la Dra. residente que me atendió se dio cuenta de que eran golpes, y me tomó unas fotos, me dijo que no iba a hacer nada con ellas, que sólo las quería para archivo, a pesar de que yo le negué que eran golpes, y le dije que me había caído en la regadera y me golpeé en la llave, me dijo que era imposible que me hubiera pegado en los dos ojos y al mismo tiempo, que yo sabía bien que eran contusiones, que no quería inducirme ni me estaba sugiriendo nada, pero que esos golpes se me absorberían en 6 o 7 días y que pasados 15 días no podría hacer una denuncia por agresión porque ya sería improcedente. Cuando regresé a casa, estaba muy enojada y me tomé las fotos, no hice ninguna denuncia, por temor y para no afectar a mis hijos.
Pero el maltrato y la violencia emocional, psicológica y económica continuó y siguió creciendo con burlas de mi enfermedad, de mi condición (discapacidad para sostenerme en pie, caminar y debilidad extrema en las 4 extremidades) amenazas verbales sobre la custodia de mis hijos, la manutención e insultos con palabras altisonantes y ofensivas.
Estoy en terapia psicológica (que me paga una amiga) fase más de medio año, por llamada, y sigo tratándome en el ISSTE, ya que el tratamiento de la enfermedad es muy costoso.