Arsenal. Licencia por un ratito y con goce de sueldo. Por Francisco Garfias
La licencia temporal del senador morenista Enrique Inzunza —22 horas— huele más a control de daños de Morena que a su propia convicción.
Hoy se cumple un mes desde que se esfumó de la Cámara alta, tras enterarse que es uno de los diez funcionarios sinaloenses cuya detención provisional, con fines de extradición, solicita la Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York.
El cargo que se le imputa es grave: pactar con el Cártel de Sinaloa, catalogado en Estados Unidos como organización terrorista, con todo lo que eso implica.
Inzunza aseguró ayer que ha estado en la Cámara alta desde el miércoles. Pero es como el sapito “nadie en su casa (oficina) lo vio”.
Subió un mensaje en su cuenta de X, en el que asegura: “Me encuentro en la CDMX, en el Senado, a cuya sede he acudido desde el día de ayer, en atención a la cita que nos fue formulada para la sesión extraordinaria…
“No obstante, ante la embestida mediática que se ha desplegado por personeros y medios de la derecha, he decidido que sea mi suplente, el arquitecto Omar López, quien participe en las sesiones de hoy y mañana”.
Si destacamos lo positivo, su ausencia en el pleno evitó transformar el periodo extraordinario en un circo mediático.
Inzunza, y no las iniciativas de ley, habría sido el foco de atención de los medios y de la oposición.
Al mandar a su suplente, Morena asegura la mayoría calificada (dos tercios de los senadores presentes) requerida para las dos iniciativas constitucionales que, anoche, se perfilaban para ser aprobadas por el oficialismo.
En resumen, Inzunza sigue protegido por inmunidad parlamentaria, mientras resuelve (o esquiva) lo de la FGR, y la solicitud de extradición que hizo Estados Unidos hace un mes.
Está claro que a Morena no le importa la percepción de que en México, cuando hay señalamientos serios de narco en la política, la estrategia sigue siendo la protección institucional y la opacidad.
A los amigos justicia y gracia...
Marcha atrás en la aplicación inmediata de la reforma constitucional sobre nulidad de elecciones por injerencia extranjera. No aplicará en los comicios intermedios del 2027. Triunfó la cordura.
Ricardo Monreal, coordinador de la bancada de Morena en la Cámara de Diputados, lo confirmó, luego de posponer, para el periodo ordinario que inicia en septiembre, la discusión de la ley reglamentaria de esa reforma.
“Si lo aprobamos en los primeros días del periodo ordinario, tenemos que ponerle un transitorio que diga: no se aplicarán estas normas para el proceso 2027”, dijo el senador de Zacatecas.
Recordó el impedimento de modificar leyes electorales 90 días antes de que arranque el próximo proceso electoral. Éste inicia en septiembre de 2026.
La nulidad de elecciones por injerencia extranjera provocó un aluvión de críticas y sospechas de la oposición y en la academia.
Temen que pudiera utilizarse como pretexto para aplicar esta ley en cualquier elección, como un mensaje de Trump para llamar a votar por tal o cual candidato.
Ya lo hizo en Argentina con Javier Milei, y en Honduras, con Nasry Asfura, como ilustró ayer el artículo de Carlos A. Pérez Ricart, en el periódico Reforma.
Hizo bien el senador de Morena, Saúl Monreal, en renunciar definitivamente a su pretensión de ser sucesor de su hermano David en el gobierno de Zacatecas.
Es un suicidio político ir contra la presidenta Sheinbaum y su postura antinepotismo contra Morena, contra el gobernador del estado y contra su otro hermano, Ricardo, y sin tener asegurado apoyo financiero para su campaña.
“No me voy de Morena”, nos dijo ayer el propio Saúl, luego de asegurar que la senadora del PT, Geovanna Bañuelos, y el diputado Carlos Puente, del PVEM, lo han buscado.
Más tarde declaró: “Estaré ahí en Morena. No me voy a prestar a la derecha ni a ningún partido, además no me han invitado, nada formal y por eso también es compleja mi situación, no hay posibilidades de participar”, puntualizó.
Detrás de un árbol, en el patio del Federalismo, lo escuchaba atentamente el senador guerrerense, Félix Salgado Macedonio, con gestos de desaprobación.
El llamado Toro sin cerca enfrenta la misma situación. Su hija Evelyn gobierna Guerrero. Intentamos interrogarlo, pero salió corriendo.
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