Alemania, Francia, Reino Unido y Ucrania acordaron lograr una "paz justa y duradera" en Ucrania
Los líderes de Alemania, Francia, el Reino Unido y Ucrania acordaron cinco condiciones para lograr una "paz justa y duradera" en Ucrania tras una reunión en Londres.
Se trata de una declaración conjunta de Keir Starmer, Emmanuel Macron, Friedrich Merz y Volodímir Zelenski para definir las bases de una eventual negociación de paz con Rusia.

El mensaje busca fijar un marco europeo común frente a cualquier negociación que presione a Kiev para ceder territorio o aceptar un arreglo desfavorable.
El elemento más delicado es el territorial: los líderes insisten en que las fronteras internacionales no deben modificarse por la fuerza y que la negociación debe empezar desde la situación militar actual, no desde un reconocimiento de anexiones rusas.

También reafirma que Europa quiere tener un papel central en el diseño de la paz, no solo acompañar una iniciativa de Washington o de Moscú.
Según la declaración conjunta, la primera condición es el cese de las hostilidades.
La segunda es utilizar la actual línea del frente como punto de partida para las negociaciones de paz.

Además, los participantes de la reunión consideran que, tras el cese del fuego, Ucrania debería recibir garantías de seguridad jurídicamente vinculantes, incluido el despliegue de fuerzas multinacionales en su territorio.
También se proponen mantener congelados los activos rusos hasta que cese la guerra y se paguen indemnizaciones a Ucrania.
Otra condición es "la defensa de los intereses de la seguridad europea en el marco de cualquier acuerdo futuro".

Declaración conjunta de los líderes de Francia, el Reino Unido, Alemania y Ucrania.
Publicada el 7 de junio de 2026
El primer ministro del Reino Unido, Keir Starmer, el presidente de Francia, Emmanuel Macron, y el canciller de Alemania, Friedrich Merz, se reunieron el 7 de junio con el presidente de Ucrania, Volodymyr Zelenskyy, para reiterar su apoyo inquebrantable a Ucrania en su defensa contra la invasión ilegal de Rusia y para definir los próximos pasos en las negociaciones que conduzcan a una paz justa y duradera. Subrayaron que Europa, como firme defensora de Ucrania, tiene un papel fundamental que desempeñar en cualquier solución. Los líderes dejaron claro que todos los esfuerzos deben llevarse a cabo en estrecha cooperación con Ucrania, los socios europeos y Estados Unidos.
Celebraron los recientes éxitos ucranianos en el campo de batalla, incluyendo la reciente liberación de territorio y el uso pionero de la tecnología de drones. Condenaron los ataques a gran escala con misiles y drones rusos —incluido el uso reiterado de los misiles Oreshnik— contra ciudades ucranianas, que han causado un trágico saldo de víctimas civiles, así como las incursiones irresponsables y peligrosas de drones rusos en territorio de la OTAN. Expresaron sus condolencias a todas las víctimas.
Discutieron sobre cómo aprovechar la próxima cumbre del G7 en Evian., la próxima reunión de la Coalición de los Dispuestos, y la cumbre de la OTAN en Ankara para coordinar mejor el apoyo a Ucrania en función de sus necesidades prioritarias, incluyendo una mayor presión sobre la economía de guerra rusa y un mayor compromiso de apoyo militar y de defensa para Ucrania en la Cumbre de la OTAN.
Los líderes subrayaron la necesidad urgente de aumentar la producción de interceptores y desarrollar conjuntamente capacidades antimisiles balísticos y de ataque profundo, así como de apoyar la sostenibilidad futura de las Fuerzas Armadas ucranianas.
También analizaron cómo la Alianza puede aprender de la experiencia ucraniana en el campo de batalla y cómo incrementar la cooperación industrial a largo plazo con Ucrania para fortalecer la defensa de Europa.
Hicieron hincapié en el vínculo inseparable entre la seguridad, la prosperidad y la soberanía de Ucrania y la seguridad euroatlántica en general. En cuanto a las negociaciones, analizaron las condiciones necesarias para una paz justa y duradera.
En primer lugar, un cese de los combates. Exigieron al presidente Putin que aceptara un alto el fuego inmediato y completo.
En segundo lugar, la línea de contacto actual debe ser el punto de partida para las negociaciones. Las fronteras internacionales no deben modificarse por la fuerza, y el derecho soberano de Ucrania a elegir sus propios acuerdos de seguridad y alianzas debe respetarse plenamente.
En tercer lugar, Ucrania debe contar con garantías de seguridad sólidas y jurídicamente vinculantes una vez que entre en vigor un alto el fuego, basándose en los compromisos adquiridos en Berlín en diciembre de 2025 y en París en enero de 2026. Esto incluye el despliegue de la Fuerza Multinacional en Ucrania.
En cuarto lugar, los activos rusos permanecerán inmovilizados hasta que Rusia cese su guerra de agresión e indemnice a Ucrania por los daños causados por la guerra.
En quinto lugar, los intereses de seguridad europeos deben salvaguardarse en cualquier acuerdo. Los aspectos de cualquier negociación relacionados con la UE y la OTAN requerirían el consentimiento de la UE y sus Estados miembros, así como de sus aliados de la OTAN, respectivamente.
Los líderes elogiaron el llamamiento del presidente Zelenskyy a poner fin a la guerra mediante negociaciones diplomáticas, tal como lo expresó en su carta al presidente de la Federación Rusa del 4 de junio de 2026.
Respaldaron la propuesta de un diálogo directo entre Ucrania y Rusia —con la participación activa de Estados Unidos y Europa— para lograr un alto el fuego y respaldar futuras negociaciones.
Confirmaron que seguirían apoyando firmemente a Ucrania.