Alcoholismo en México inicia desde los 11 años en México; alertan aumento de jóvenes en consumo: AA
Yadira Martínez Robles, coordinadora del Comité Permanente Internacional de Alcohólicos Anónimos Sección México, advierte sobre el inicio cada vez más temprano y el crecimiento del consumo entre adolescentes
En México, el consumo de alcohol entre adolescentes comienza cada vez a edades más tempranas, incluso desde los 11 años, una tendencia que preocupa a especialistas y organizaciones dedicadas a la atención de adicciones.
De acuerdo con Yadira Martínez Robles, coordinadora del Comité Permanente Internacional de Alcohólicos Anónimos Sección México, el primer contacto con bebidas alcohólicas ya no ocurre únicamente en la juventud tardía, sino desde etapas tempranas de la adolescencia, impulsado por factores sociales, familiares y culturales.

“El consumo se está adelantando. Hoy vemos que jóvenes muy pequeños ya han probado alcohol y, en algunos casos, comienzan a desarrollar problemas con su forma de beber”, señaló.
Datos de la Encuesta Nacional de Consumo de Drogas, Alcohol y Tabaco (ENCODAT) indican que el alcohol es la sustancia más consumida en México: más del 70% de la población de 12 a 65 años lo ha probado alguna vez, mientras que uno de cada tres adolescentes ya ha tenido contacto con bebidas alcohólicas.
Además, la edad promedio de inicio se sitúa alrededor de los 13 años, aunque ya se documentan casos desde los 10 u 11 años.

En particular, se ha detectado que el consumo en jóvenes de entre 12 y 17 años ha aumentado hasta en un 78%, lo que evidencia un cambio en los patrones de inicio.
En entornos escolares, también se han identificado señales de alerta como bajo rendimiento académico, ausentismo, problemas de conducta o dificultad para relacionarse, que pueden estar vinculadas al consumo.
Martínez Robles advirtió que el entorno digital ha influido en este fenómeno. Plataformas como TikTok, Instagram o Facebook han impulsado retos y dinámicas que promueven el consumo de alcohol como una forma de pertenencia social.
A esto se suma la presión entre pares, donde el consumo se convierte en un requisito para integrarse a ciertos grupos o relaciones.
Otro factor relevante es la normalización del consumo en algunos hogares. En ciertos casos, el alcohol forma parte de la vida cotidiana o de celebraciones, lo que puede generar una percepción de bajo riesgo entre menores.
Incluso, algunas familias permiten el consumo bajo supervisión, lo que puede facilitar un contacto temprano con estas bebidas.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) reconoce al alcoholismo como una enfermedad progresiva y con consecuencias graves para la salud física y mental.
El inicio temprano del consumo aumenta el riesgo de dependencia, así como de problemas asociados como accidentes, bajo desempeño escolar, violencia y trastornos emocionales.
La coordinadora de AA Sección México subrayó la importancia de fortalecer la comunicación entre padres e hijos, así como el papel de las escuelas en la detección temprana de conductas de riesgo.
“El primer paso es que los jóvenes reconozcan el problema y encuentren espacios de apoyo. La prevención comienza con escuchar y acompañar”, concluyó.
Para quienes buscan información o apoyo, Alcohólicos Anónimos Sección México pone a disposición el sitio web www.aa.org.mx y los teléfonos 55 57 05 58 02 y 55 60 57 58, donde se puede consultar la ubicación de grupos y orientación.
