Agenda Naranja. Acciones ante la crisis de desaparición de personas. Por Ivonne Ortega Pacheco
¿Qué ocurre cuando las personas acuden a la autoridad a denunciar la desaparición de un familiar, o a pedir la localización de un ser querido que no ha vuelto a casa?
Hace unos días presenté, junto con mi compañera diputada naranja Anayeli Muñoz Moreno, una iniciativa de reforma a la Ley General en Materia de Desaparición Forzada de Personas, Desaparición Cometida por Particulares y del Sistema Nacional de Búsqueda de Personas. Proponemos que haya una atención inmediata y sin dilación ante la desaparición de personas.
Y es que parece irónico, hasta increíble, que haya que fijar en la ley que las autoridades no deben dejar en espera a quien denuncia una desaparición, o que deben hacer una investigación de inmediato. Pero en México, la realidad nos exige levantar la voz y decir las cosas con todas sus letras.
Es innegable que la desaparición de personas es un asunto que atender con urgencia. Datos preocupantes evidencian la crisis: en nuestro país, según estadísticas oficiales, hay más de 72 mil 100 cuerpos sin identificar y a la fecha han sido localizadas 5 mil 696 fosas clandestinas.
¿Qué ocurre cuando las personas acuden a la autoridad a denunciar la desaparición de un familiar, o a pedir la localización de un ser querido que no ha vuelto a casa? La autoridad exige esperar 24, 48 o 72 horas para iniciar la búsqueda, lo que es violatorio de derechos y lastima a quienes acuden con dolor a pedir ayuda.
Según un análisis realizado en 2025, en México desaparece una persona aproximadamente cada hora y media, una escandalosa cifra de 40 personas desaparecidas por día. Y muchos casos ni siquiera se denuncian.
Más datos: de acuerdo con el Informe Nacional de Personas Desaparecidas 2025, las cifras han crecido sostenidamente desde 2022, registrando incrementos anuales del 7.3% en 2023, 6.3% en 2024 y un aumento aún mayor del 12% en 2025.
Estos registros son de escándalo porque se trata de personas que no volvieron a casa, y cada caso es una familia impactada emocionalmente.
En prácticamente cada región del país hay colectivos de búsqueda, sobre todo fundados y sostenidos por familias que viven con la esperanza de encontrar a sus familiares.
Esta admirable labor de las familias es una muestra evidente de un vacío en la actuación de la autoridad, y es un recordatorio de que hay mucho por hacer.
En la propuesta que presentamos queremos que en la ley se establezca la obligación de las autoridades de activar de inmediato las acciones de búsqueda correspondientes, sin requerir más formalidad que la denuncia o el reporte.
Agregamos que “ningún protocolo, disposición administrativa o práctica institucional podrá establecer plazos de espera, condiciones previas o requisitos adicionales para la activación de las acciones de búsqueda”.
¿Que por qué insistimos en establecer todas estas cosas tan claramente en la ley? Porque es innegable que en México hay una crisis por desaparición de personas. Y urgen acciones al respecto.
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