Academia Nacional de Periodistas condena asesinato de Roxana Guzmán y exige justicia y mayor protección para periodistas
Por medio de un comunicado, la Academia Nacional de Periodistas de Radio y Televisión (ANPERT) condenó “con la más profunda indignación el asesinato de nuestra colega Roxana Berenice Guzmán, ocurrido en Veracruz. Su muerte no es un hecho aislado: es el resultado directo de la omisión, la indiferencia y el abandono institucional que enfrentan quienes ejercemos el periodismo en México”.

Dice la Academia Nacional de Periodistas de Radio y Televisión en su comunicado:
1. Señalamos la responsabilidad por omisión.
Denunciamos la indiferencia de la gobernadora Rocío Nahle y de las autoridades federales ante la escalada de violencia contra la prensa en Veracruz. Los discursos oficiales y las promesas de protección han quedado, una vez más, reducidos a palabras. Gobernar también es garantizar la vida. Y en esa tarea, el Estado mexicano ha fallado.

2. El fracaso de un sistema que no protege.
El asesinato de Roxana exhibe el colapso de los supuestos mecanismos de protección para periodistas. No hay protocolos eficaces, no hay respuesta inmediata en situaciones críticas y no existe voluntad política para detener la impunidad. Hoy queda demostrado: en México, informar puede costar la vida y el Estado no tiene cómo impedirlo.
3. Exigimos acciones, no condolencias.
A la gobernadora Rocío Nahle le exigimos dejar la simulación y asumir su responsabilidad constitucional de brindar seguridad a la población y, en particular, a quienes ejercen la libertad de expresión. Al Gobierno Federal le demandamos una revisión urgente y profunda del Mecanismo de Protección para Personas Defensoras de Derechos Humanos y Periodistas, cuya inoperancia ha quedado evidenciada.
4. No más periodistas en las estadísticas.
Roxana García investigaba, documentaba, daba voz. La callaron. Cada periodista asesinado es un atentado contra el derecho de la sociedad a estar informada. La impunidad es el permiso para el siguiente crimen.
Desde la ANPERT advertimos: no aceptaremos un minuto de silencio más que encubra la complicidad institucional. Exigimos justicia para Roxana García, garantías reales para ejercer el periodismo y castigo ejemplar para los responsables materiales e intelectuales.
Informar no debe ser sentencia de muerte. Si el Estado no puede garantizar la vida de quien informa, entonces ha renunciado a su deber más básico.