A lo Mero Macho. Las caricaturas y dibujos pueden convertirse en un arma por el efecto que causan: Luis Carreño (tercera parte). Por Edmundo Cázarez C.
- ¿Tu hijo, Joaquín, seguirá tus pasos?
-No obstante que es un estupendo dibujante…
- ¿También es zurdo, como lo era tu papá?
- ¡Órale!!, no cabe duda de que vienes perfectamente documentado para la entrevista. Yo estaba convencido que era cosa genética como se llevaba a cabo la transmisión del oficio…
¿…Y luego?
- ¡Pues resulta que no!!, porque mi hijo Joaquín es diestro y es un magnífico dibujante…
- ¿También hace caricaturas?
- ¡Sí!!...
- ¿A tu hijo Joaquín, ¿qué lo hace diferente a ti?
-A diferencia de mi persona, él, ha ido haciendo y labrando su propio camino, vamos, abriéndose espacios por él mismo y ha tenido mucho éxito.
- ¿Te ha pedido que lo ayudes?
- ¡No!!, fíjate que no. Jamás me ha pedido que lo recomiende absolutamente con alguien.
- ¿Y tu otro hijo Luis?
-Mi hijo Luis, es quien se dedica de lleno a la comunicación. Ellos, solitos se han abierto sus propios espacios y me han demostrado ser completamente autosuficientes…
-De pronto, los ojos del destacado caricaturista Luis Carreño se llenan de lágrimas y su voz se le quiebra un poco… ¿Lloras de emoción?
-Es que es una dicha enorme porque no pude haber esperado a mejores hijos que ellos dos. Me siento sumamente orgulloso de ellos.
- ¿Tus hijos, son una versión renovada tuya?
- ¡Ellos son ellos!!, pero me siento complacido que, de alguna manera, siguen el mismo camino de la comunicación.
-Ya que me hablas de tus hijos… ¿Qué recuerdos atesoras de tu etapa infantil, al lado de un padre tan famoso y creativo?
-Un tanto sorprendido por la pregunta se rasca suavemente la frente, me analiza detenidamente y exclama: “Debo ser muy honesto, créeme, como que no entendía mucho”.
- ¡No me chamaquees… ¿Cómo era el niño Luis?
-Ja, ja, ja, eres terriblemente irreverente…
- ¡No le saques…!!
-Ja, ja, ja, es que si no me conozco como adulto… ¡Imagínate como era de niño…!!
-Vamos, ya no le des vueltas…
-Me recuerdo, para dejarlo dentro del espacio del entorno familiar, es que llegaban los domingos y todos se iban de visita a la casa de mi abuelita, pero mi papá se quedaba en casa haciendo sus caricaturas que se publicarían al día siguiente en los periódicos y la portada de la revista Siempre…
- ¿Te quedabas con él?
-Sí, mi papá ya se había dado cuenta que lo mío era un buen manejo de los lápices para el dibujo…
- ¿Te convertiste en un adulto prematuro?
-No precisamente, sino que observaba cada uno de los trazos que mi papá hacía sobre aquellas hojas y cartulinas blancas.
- ¿Insisto, tuviste una infancia fracturada?
- ¡No, no y no!!, al contrario, yo lo tomaba como un avance de lo que, con el tiempo, era lo que me esperaba…
-… Justo en ese momento, hace acto de presencia su amable esposa Adriana, quien represó después de realizar algunas comprar en el supermercado… ¡Buenas tardes!!, expresa al momento en que extiende su mano para brindarnos un cordial y afectuoso saludo y agrega: ¡Sean bienvenidos a esta su casa!!... ¿En qué nos quedamos?, me pregunta el destacado caricaturista y dibujante…
- ¿Repito, una etapa infantil totalmente fracturada?
- ¡No!!, no y no. Al contrario, creo que representaba un avance de lo que tenía ante mí, una precisa preparación hacia el dibujo.
-Entonces, dime… ¿Qué es lo que no te hacia tan feliz en esa etapa de niño?
-Como bien lo dices, lo que no me hacía tan feliz, era que no jugaba mucho con los demás niños de mi edad, pero sí, dibujaba todo lo que quería.
- ¿A qué jugabas?
-Mira, me gustaba mucho construir cosas con aquellas legendarias cajas de cerillos La Central, combinándolas con ligas y tornillos…
-Ideabas tu propio Mecano?
- ¡En efecto!!, siempre desee tener aquel famoso juguete llamado Mecano…
- ¿Tus deseos se hicieron realidad?
-Sí, para que te digo que no. En algún momento me llegó ese Mecano que tanto añoraba tener… ¡Uff!!, me vas a poner melancólico al transportarme a esa etapa de niño. También fui fan de los carritos Skaelectric.
- ¿Quién te los compró?
-Creo que fue un regalo de Santa Claus o de los Reyes Magos…
- ¿Los Reyes Magos o Santa Claus eran generosos o unos verdaderos “machaditos”?
-Los Reyes Magos se sabían pertenecientes a una clase media tradicional, allá por los años 70`s
- ¿Con ciertas limitaciones?
-Como tal, es decir, limitaciones o carencias, lo que quiero decir, es que nunca conocimos los excesos. Nos desenvolvíamos en una justa medianía y hasta en los regalos de navidad y Reyes Magos, como bien lo apuntas…Ja, ja, ja…
- ¿…Y ahora?
-Es que ahora que recuerdo bien, nunca me llegó dicho regalo, sino que yo mismo me lo compré con los pequeños ahorros que hacía de los domingos que me daban.
- ¿Cuánto te daban de domingo?
-Creo que veinte pesos. Bueno, también era fanático de conservar carritos de carreras, los famosos Skalectric, el antecedente de los populares Hot Wheels.
-No salías a la calle a jugar con los demás niños?
-No, fíjate que no, quien, sí lo hacía, era mi hermano menor, porque mi pasión era dibujar. Era la forma que tenía para divertirme.
- ¿En la escuela fuiste un niño del montón o medio burrito?
-Ja, ja, ja… ¿un niño normal?... ¡Para nada!!, nunca lo he sido. Lo que sí te puedo decir es que fui sumamente relajiento, al punto de que me expulsaron de la escuela secundaria
- ¿La primaria fue de lo más tranquila?
-Fíjate que no guardo muchos recuerdos de la escuela primaria. Ahí sí, para que veas, en la primaria, era un niño más de tantos y tantos.
- ¿En dónde vivían?
-Ya vivíamos aquí, en la colonia del periodista, en donde estamos ahorita. Ya que lo mencionas, estando más chiquito, vivíamos en la colonia del Valle, exactamente frente a una escuela primaria, en la calle de Miguel Laurent.
- ¿En dónde cursaste la primaria?
-La primaria y secundaria las hice en el Instituto México. Como te mencionaba, durante la primaria fui un niño totalmente regular, es decir, no fui hiperactivo ni nada por el estilo.
- ¿Y en la secundaria?
- ¡Para que veas!!, en la secundaria fue donde comencé a “descarriarme” un poco.
-Tu señor padre se caracterizó por ser un hombre hiperactivo… ¿Aparte de hacer sus caricaturas y dibujos que más hacía?
-Ja, ja, ja, no le quedaba de otra que aguantarnos
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