A lo Mero Macho. Las caricaturas y dibujos pueden convertirse en un arma por el efecto que causan: Luis Carreño (segunda parte). Por Edmundo Cázarez C.

A lo Mero Macho.  Las caricaturas y dibujos pueden convertirse en un arma por el efecto que causan: Luis Carreño (segunda parte).  Por Edmundo Cázarez C.

-A lo Mero macho, y con el respeto que me mereces… ¿Pesa mucho ese ilustre apellido y el estigma que cargas?

  • ¡No!! ¡Vaya pregunta!! No mi querido Edmundo… ¡Al contrario!! Imagínate que me pesara llevar el honroso apellido que me heredó mi señor padre. ¡No…!!, la verdad es que no. Creo que hasta le puso rueditas para que me resultaran mucho más ligeras las cosas.
  • ¿Cuesta mucho trabajo aceptar ser alguien tan importante y destacado?
  • ¡Uff!!, el apellido Carreño me ha abierto muchas puertas, vamos, hasta he podido conocer a muchas personas importantes y famosas con las que crecí por la simple y sencilla razón que eran amigos de mi papá.
  • ¿La mejor herencia que te dejó el ilustre don Jorge Carreño, fue lo que haces con sobrada maestría, profesionalismo y elegancia?
  • ¡Ay mi querido Mundo!!, que te digo. Mi padre, hasta me heredó el espacio de trabajo en el desaparecido periódico Novedades, luego, en la revista Siempre que ahora dirige la talentosa Beatriz Pagés.

-No cabe duda que eres un hombre de buena cepa…

-Es que sería sumamente terrible de mi parte no saber reconocer todo eso.

-Dicho en otras palabras… ¿Qué sientes ser hijo del emblemático caricaturista Jorge Carreño Alvarado?

-No porque haya sido mi padre biológico, sino que se convirtió en mi mejor amigo y en mi Maestro, pero, también, un vivo ejemplo de conducta y honestidad, lo que representa mi máximo orgullo de vida, pero, también, me ha servido y hasta aligerado mucho para transitar por el cada vez más y encrucijado ámbito periodístico.

  • ¿En algún momento tuviste temor de “flaquear”, ante el tremendo reto que te heredó tu papá?

-Fíjate que sí, mi querido sicólogo encubierto. Mira, déjame decirte que como hijo, muchas de las veces no lo tomas como un reto…

  • ¿…Entonces?

-Simplemente se convierte en parte de tu vida cotidiana.

  • ¿Qué sentías cuando observabas a tu señor padre, plasmando los bocetos de sus magistrales caricaturas?

-Me haces una inteligente pregunta. Fíjate algo curioso, siendo mi padre un destacado caricaturista, creo que, de alguna forma, y genéticamente hablando, me haya heredado ese “don” que poseía, sobre todo, esa facilidad y facultad para elaborar sus caricaturas.

  • ¿Algo así como una simbiosis entre la herencia familiar y el aprendizaje del oficio?

-No sé si la herencia de oficios sea parte de esa simbiosis a la que te refieres, como lo suelen ser los carpinteros, médicos, albañiles, plomeros, ingenieros, banqueros y hasta políticos, en fin, lo que se transmite entre padres e hijos.

  • ¿Los caricaturistas son una estirpe completamente diferente?

-Es que no conozco muchos casos, es decir, los hijos del querido don Gabriel Vargas, creador de la famosísima “La Familia Burrón”, ninguno siguió sus pasos. Tampoco con los hijos de Rafael “La Ranita” Freyre, ninguno de ellos, siguieron esa mágica herencia de hacer fantásticas e icónicas caricaturas.

-Un caricaturista de la talla de Luis Carreño… ¿nace o se hace?

  • ¡Qué buena pregunta!! Creo que se requiere de una facultad específica, es decir, no es nada más aprender el oficio y ya. Si no naciste para ser dibujante… ¡no serás un buen dibujante!!
  • ¿Cómo lo fue en tu caso?

-Creo que tuve la dicha de nacer con un “plus”, es decir, naces con ese ingrediente y esa materia prima genética que me ha permitido seguir avanzando satisfactoriamente.

El contenido de esta columna es responsabilidad exclusiva del columnista.