A lo Mero Macho. ¿Dios existe? Entrevista a la Doña María Félix, la última que dio. (quinta parte Parte). Por Edmundo Cazarez

A lo Mero Macho.  ¿Dios existe? Entrevista a la Doña María Félix, la última que dio. (quinta parte Parte). Por Edmundo Cazarez

― ¿Inviolable la fe del mexicano?

―La fe del pueblo mexicano no se compara con la bola de presidentes ladrones que hemos tenido.

― ¿La fe tiene límites?

―México es un pueblo noble, pero también, tiene sus límites.

― ¿La fe es exclusiva de la gente más necesitada o jodida?

―Los únicos que no tienen fe, son los políticos que viven en un constante miedo.

― ¿Si tuviera la oportunidad de hablar con Dios, ¿qué le diría?

― ¡Vaya que pregunta!! –Se queda enmudecida, me observa fijamente, su mirada es penetrante y retadora. Suspira profundamente, con la palma de su mano derecha acaricia su negra cabellera, al momento de entrelazar sus largos y delgados dedos dice:

“Dígame usted, con todas las chingaderas que nos están pasando en México y en el mundo entero, ¿Acaso Dios existe?”

―Señora, yo creo en un Dios…

―… Pues cada uno tiene el Dios que merece…

― ¿…Cómo es el Dios de María Félix?

― ¡Caray!!, a mi Dios, le pido que nos ilumine y nos convierta en seres inteligentes. Creo que ya le estoy pidiendo demasiado –Ahora sí, tráiganle agua al reportero, ya se la merece―, le ordena a su asistente que está atenta al desarrollo de la entrevista.

― ¿Por qué existe la imagen distorsionada de una María Félix bronca y cortante?

―Dicen que soy déspota, grosera, arrogante, alcohólica y hasta drogadicta…

― ¿Dónde nacen esos rumores?

―Inventan una bola de mentiras…

― ¿Con qué frecuencia bebe alguna copa?

―Lo que sí es cierto, es que, algunas veces, tomo un poco champaña, pero eso dista mucho de convertirme en una alcohólica, la gente confunde las cosas
¿Es verdad que se pelea con todo mundo?

―No soy una peleonera, lo que sucede, es que no me dejo de nadie.

― ¿La gente la agrede cuando la ve en la calle?

― ¡No!!, la gente es muy amable conmigo. Me saludan y hasta se toman fotos como si fuera una estatua o una reliquia.

―Bueno, si usted misma ve que la respetan ¿de quienes se defiende?

―De los que hablan estupideces de mí. Si no me diera a respetar, júrelo que sería el hazme reír de todo mundo. Mira… ¿Cómo me dijo que se llama?...

―Edmundo Cázarez señora...

―Edmundo Dantés, era el Conde de Montecristo, una deliciosa novela de Alejandro Dumas. Bueno, quiero decirle que desde niña me desarrollé entre seis hombres.

―Le enseñaron a ser agresiva?

―No precisamente, pero sí, a defenderme y no dejarme de nadie, hasta me enseñaron a practicar “el salto de la muerte”, que es cambiarse de caballo en pleno galope.

― ¿Eso le permitió ingresar con firmeza al medio artístico?

―María Félix no es “La Cucaracha”, ni tampoco “La India” esclava de Tizoc…

― ¿Algún productor de cine la cortejó para darle un estelar en una película?

―No tuve ninguna necesidad de irme a la cama con ningún director o productor…

― ¿Tampoco aceptaba invitaciones a comer o cenar?

―No me dejé comprar con una simple “comidita” para lograr un lugar en las películas en las que participé.

― ¿Usted escogía los papeles que quería interpretar y no los que le impusieran?

― ¡Vaya, que buena pregunta!! Los papeles que llegué a interpretar fueron creados para una actriz que reflejaba fielmente el sentir de un pueblo al que pertenecía.

― ¿Por qué ya no hay actrices de la talla de María Félix, Dolores del Río o Miroslava?

―Son estilos muy diferentes…

― ¿A cada tal para su cada cual?

―Nos hace falta mucha, pero muchísima cultura.

― ¿México, un país tercermundista?

―Queremos aparentar pertenecer al primer mundo y eso es falso.

― ¿Quién tiene la culpa: ¿El indio o el que lo hace compadre?

―Todo, pero, absolutamente todo, se debe a las raquíticas y mediocres políticas educativas de quienes han tenido la enorme responsabilidad de dirigir los destinos de este gran país.

― ¿Qué opina de la liberación femenina?

―Antes, se guardaban celosamente los valores morales. Ahora, eso, es lo que menos importa

― ¿El sexo débil?

―Salga usted a la calle y va a encontrar niñas de 12 años que ya les anda por acostarse con el primer escuincle pendejo que vean…

― ¿Virgen hasta el matrimonio?

―En mi caso, quiero que sepa que llegué doncella al matrimonio con Jorge Negrete…

― ¿…Por qué terminó su relación con Jorge Negrete?

―A Jorge le molestaba muchísimo que yo empezara a destacar muchísimo más que él…

― ¿Un celo profesional?

―No obstante que ya era su mujer, me restregaba en la cara que yo le hacía sombra.

― ¿Un tipo completamente inmaduro?

―No le importaba en lo más mínimo, tener a su lado a una verdadera mujer. Le preocupaba mucho más, la estrella que lo estaba opacando.

― ¿Por qué le aguantó tanto? ¿Dormían en camas separadas?

―Me tenía tanto coraje que terminó odiándome, además, le apestaba horrible la boca… ¡y pues nos separamos!!

― ¿Por qué se separó de Agustín Lara y porque no tuvo hijos con él?

―Agustín era un amor, un verdadero caballero en toda la extensión de la palabra. No tuve hijos con él, debido a lo avanzado de su edad y porque en la cama ya no funcionaba porque padecía de disfunción eréctil.

-Para Agustín Lara… ¡usted era toda una mujer!!

-Ahí tiene la canción que me compuso “María Bonita”, describe a la perfección el gran amor que sentía por mí. Siempre me dio mi lugar de su esposa y era mi marido

― ¿Y qué me dice de la canción “María” que le compuso Juan Gabriel?

―Agradezco mucho la canción de este muchacho… ¿Me pregunta que sentí escucharla? ¡Ah!!, pues me hizo vibrar mi piel… ¡y también mi esqueleto!! Por supuesto que sentí una emoción muy especial. Soy una mujer de carne y hueso que siente y se entusiasma. Pero respeto mucho la preferencia sexual de este muchacho.

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