A lo Mero Macho. Aniversario luctuoso. Ricardo Rocha “No soy monedita de oro” (sexta y última parte parte). Por Edmundo Cazares C.

A lo Mero Macho. Aniversario luctuoso. Ricardo Rocha “No soy monedita de oro” (sexta y última parte parte). Por Edmundo Cazares C.

-¿Quién demonios se ha negado ser entrevistado por Ricardo Rocha?

-Bueno, ahora, pedí una entrevista con AMLO y lo acabo de publicar en mi columna de El Universal y la sigo esperando. Hubiera sido nuestra entrevista número 50. Aquí en Detrás de la Noticia tenemos documentadas 49 entrevistas.

-Insisto, ¿Quién se ha negado ser entrevistado por Ricardo Rocha?

-Vaya. Tengo un principio de que la gente tiene derecho a decirte que no quiere la entrevista, y no por eso, lo voy a ver como un enemigo. Ni tampoco le voy a guardar rencor. Fíjate que, entre mis cosas más preciadas, conservo una carta de Isaac Asimov, un gran personaje y un gigante, que me escribió una carta preciosa, diciéndome:

“Por favor, me ha conmovido mucho la petición de una entrevista con usted y las menciones que hace de mi obra, etc., etc. Desgraciadamente, estoy metido en cuestiones de mi obra, pero le prometo a usted que en cuanto termine eso, yo le comunico porque me emociono mucho su petición de entrevista”.

Y resulta que se murió, pero tengo la carta, además, el señor tenía todo el derecho de decirme que no. En cambio, con Ray Bradbury estaba de súper buen humor y además, se convirtió en mi colaborador. Imagínate, tuve ese enorme lujo de contar con un colaborador de ese calibre.

-¿Cuando te dicen que no, te desinflas?

-Todo mundo tiene derecho a decirte que no. De pronto, hay gente que se niega por una u otra razón a decirte que no.

-¿Te pondrías de” mamila” anteponiendo que eres Ricardo Rocha?

-Ja, ja, ja. ¡No!!, no me pondría de “mamila” diciendo que soy Ricardo Rocha. Quizás, no me conocen o no les caigo bien. Como diría el filósofo mexicano Refugio Sánchez “Cuco” “No soy monedita de oro”.

-La gente quiere volver a verte en televisión abierta ¿Te gustaría regresar a tu casa inicial?

-No, no y no.

-¿Por qué no?

-Pues porque no…

-¿No te llegan al precio?

-No, es eso. Que me van a llegar al precio. Pienso que es un capítulo completamente cerrado. Estoy muy bien como estoy. Prácticamente soy como mi propio jefe, y eso, ha sido como un privilegio, pero también, tiene sus bemoles…

-¿Es mejor ser cabeza de ratón y no cola de león?

-Sí, pero, sobre todo, contar con total libertad e independencia… Mmm, la verdad, mira y te tengo que ser muy honesto. Sí, a veces, es medio complicadilla la relación con los medios o con los dirigentes de los medios, porque también, los medios tienen sus intereses.

-¿Pero Ricardo Rocha no se ha peleado con nadie o si?

-No, pero, la verdad es que mira… Muy pocas veces he tenido discusiones con la gente para la que le estamos produciendo, es decir, Grupo Fórmula, TV Azteca, que son los principales y grandes distribuidores de nuestros productos. Y cuando hay alguna discusión, siempre ha sido en un tono muy amigable y civilizado.

-Animal Nocturno era un proyecto de un mes y duró diez largos años…

-Sí, si fíjate que sí. De pronto los programas van y vienen. También hice un programa que me gustó muchísimo y me dolió enormemente cuando terminó “Rocha y Sarmiento”, siempre jugábamos a que debería llamarse Sarmiento Rocha y se acabó por esto de la pandemia y economías de las televisoras. Nos dolió muchísimo a Sergio y a mí, pero a cambio de eso, me dejó a un gran amigo. Empezamos como colegas y terminamos como grandes amigos.

-No te puedes quejar, con Alazraki te va súper…

-Sí, ahorita me entusiasma mucho trabajar con el loquísimo de Alazraki, que es un genio. Está un poquito zafado, pero tiene una enorme creatividad…

-Por qué aceptaste trabajar con él?

-No acepté. A los dos se nos ocurrió, vimos que iba muy bien y dijimos ¿Por qué no lo hacemos cíclicamente como programa? Ya hicimos el primero y jaló impresionantemente, de hecho, lo habíamos planeado hacerlo cada 15 días y se iba a llamar “La Quincena”, pero la gente votó y hubo alguien que sugirió “Otros datos con Rocha y Alazraki”, así quedó y se va hacer cada semana.

-¿Ricardo Rocha tiene una caducidad?

-No, parece que no. Siempre estoy lleno de proyectos y cosas para el futuro, en sí, no me gusta mucho ver para atrás, te lo digo sinceramente.

-Si entrevistaras a Dios ¿Qué le preguntarías?

-¡Gulp!!, -Se queda pensativo, me observa detenidamente y después de unos segundos de meditar la pregunta me dice- “Le preguntaría: dinos hacia dónde. ¿Nos puedes señalar el camino? ¿Estamos todavía a tiempo? ¿De preservar este inmenso regalo que nos has dado, crees que estamos a tiempo de salvar esta nave común en la que viajamos todos y que se llama planeta? ¿Nos vas a dar esa oportunidad de no aniquilar, sino de rescatar y volver hacer florecer esta maravilla que nos has regalado? ¿Nos das ese chance? Eso es lo que le preguntaría”.

-¿Tenemos a un Ricardo Rocha para rato?

-¿Mmm...? Pues yo creo que sí. No sé cómo ves… ¿Me ves ya muy madreado? Déjame decirte que me cuido mucho.

-¿Qué sientes cuando vas en la calle y la gente te reconoce?

-Mira, siempre me preparé para ser conocido, y también, para no ser conocido. Alguna vez, en un restaurante me preguntaron… ¿A nombre de quien la mesa? Y un amigo que iba conmigo le dice a la persona que nos atendía ¿Qué no sabe quién es el señor?, inmediatamente le dije: “Güey, cállate”, la chavita tiene todo el derecho de no saber quién soy, hasta muchas de las veces es mucho más cómodo… ¿no? porque estás más tranquilo.

-¿Escribirás tus memorias? Tienes un titipuchal de anécdotas que contar…

-Tengo tentación de pronto, de hacer eso, vamos, escribir algunas cosas tipo “detrás de las cámaras” y algunas anécdotas que, creo, valen la pena contar sobre diversos personajes…

-¿Como cuáles?

-Como “Mi Tigre”, las cosas maravillosas que le vi hacer. Mi encuentro, alguna vez, en una lucha libre con el “Perro Aguayo”. Mi amistad con el hijo de “El Santo”, y cuando yo estaba chico, cómo fue que conocí a su papá, en fin. Tengo ganas de escribir algunas cosas y espero en Dios que me dé tiempo. Tengo un par de proyectos que me traen todo alborotado…

-Dame una primicia o un adelanto…

-No porque son muy riesgosos…

-No seas gacho, dame una pequeña pista…

-Tengo ganas de escribir y hacer una compilación de todo lo que está pasando con mis entrevistas, con mis editoriales y mis columnas. En eso estoy, pero quiero darle un sentido a todo eso, pero es mucho material, estoy analizando cómo lo sintetizo.

-¿A qué hora descansas?

-De nueve de la noche a 4 de la mañana, pero a veces, a las ocho y media de la noche estoy viendo un partido de futbol que ya me sé de memoria, me da sueño y me voy a dormir porque soy muy disciplinado.

-De todos los medios en los que has incursionado ¿Cuál es el que más te ha gustado?

-¡Todos!!, pero todos tienen su gracia. Me angustia mucho escribir porque le echo muchas ganas para que quede, sino una maravilla literaria, que quede bien escrita la columna. Me cuesta mucho trabajo, estoy metido y… ¡chin!!, me dicen que ya me pasé seis renglones. Me encanta mi trabajo en la oficina, ver cómo salvamos la empresa o cómo la libramos. Me encanta hacer entrevistas. Me gusta mucho el dinamismo del radio.

-¿El periódico “¿Nosotros” que estuviste haciendo, fue un coitus interruptus?

-Mmm, este… de alguna manera sí, porque estábamos cogiendo muy a gusto… ja, ja, ja, pero son cosas que pasan y de pronto, hay ahí, intereses, dineros, socios, etcétera.

-¿A Ricardo Rocha le duele fracasar?

-Yo he fracasado eh, pero he aprendido de mis fracasos, Alguna vez…

-¿…Duele...?

-¡Claro que duele!!, pero aprendes. En una ocasión, tuvimos la locura de rentar toda una estación de radio, fue una aventura fallidísima. Los mismo nos pasó con el periódico porque se complicó mucho ante la prisa de algunos socios de obtener algunas ganancias y no era viable en su momento.

-¿Qué duele más, meter la pata o enmendar el camino?

-Se aprende de los fracasos. No siempre me ha ido bien, pero procuro no arrastrar en mis afanes a mis compañeros, pero ni modo. A veces, las cosas son así y contratas gentes y todos están muy felices, pero cuando se acaba, tienes a gente muy resentida y hasta enojada.

-¿El amor se convierte en odio?

-¡En efecto!!, suele suceder que el amor se convierte en odio.

-Al momento que me indican tiene que ir “al aire”, le pregunto: Normalmente eres tú quien formula las preguntas ¿Qué sientes estar del otro lado de la grabadora, te sientes en el banquillo de los acusados?

-Ja, ja, ja. ¡No!!, contigo no. me encanta la forma que tienes de entrevistar, y te lo digo sinceramente, porque siempre he pensado que en una entrevista hay que crear una especie de huevo, en donde están el entrevistador y el entrevistado, es aislarse un poco del resto del mundo y lograr esa empatía de confianza y lograr platicar cosas interesantes. Hoy, me sacaste cosas que jamás había contado, ni las había expresado con la vehemencia que, tú, me incitas para decirlas.

-Muchas gracias por tu tiempo ¿Deseas agregar algo más?

-No sabes lo contento que me siento por esta muy agradable conversación, porque me has permitido sentirme, de verdad, de colega a colega. Reciban un saludo muy cariñoso para todos tus lectores y tu audiencia. Eres un excelente entrevistador. Muchas gracias, mi querido amigo Edmundo. Hasta siempre y recuerda que esta es tu casa

Descanse en paz el gran amigo RICARDO ROCHA

El contenido de esta columna es responsabilidad exclusiva del columnista