Un Punto de Vista Penal. Corrupción y lealtad. Por Alberto Woolrich
La corrupción, como todo mexicano pensante lo sabe y lo reprueba, es
un lamentable fenómeno que ha venido acompañando a los gobernantes
del neoliberalismo y la Cuarta Transformación de la Nación. El Marqués
de Groppoli, más conocido como Lord Acton, en su tiempo expresó: “el
poder corrompe y el poder absoluto corrompe absolutamente”. La
corrupción en la política y en la justicia a primera vista es inmoral;
produce repudio y afecta profundamente al sistema político, situándolo
en una posición de peligro.
La Primera Magistrada de la República debería, por lo tanto, diseñar
medidas efectivas y radicales para exterminarla. La abogacía
emancipada y soberana sabe y entiende que se da el fenómeno de
corrupción cuando una autoridad que ocupa una posición relevante para
gobernar o procurar justicia, es incitada mediante beneficios de
cualquier índole –o expectativas de provechos-, a hacer algo que
favorece a aquél que la induce, lo que lo conlleva a una deslealtad a la
Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos.
Los gobernados decentes en México, que son millones, conviven con un
grave grado de corrupción política. Esos millones de mexicanos repudian
la narco-política que se vive y sus escándalos de corrupción. Las togas
liberales y rebeldes afirman que en el tema de corrupción se da mucha
hipocresía e ignorancia en la ley y, que en la actualidad las instituciones
de procuración e impartición de justicia continúan conviviendo y
departiendo con la criminalidad.
Se diga lo que se diga y se piense como se piense, en este segundo piso
de la Cuarta Transformación de la Nación, persiste la corrupción y quizá
lo más alarmante es que existe con tal extensión que la Fiscalía General
de la República eximió a un célebre gobernador narco-político y acusó a
la justicia de los Estados Unidos de Norteamérica.
Nadie quiere entender que la corrupción política-jurídica es una amenaza
a la Carta de Carranza, lo cual significa que los canales del poder que
inciden sobre las decisiones de la justicia con procedimientos diferentes
a los establecidos por el Estado de Derecho, afectan severamente a la
integridad y dignidad de los Estados Unidos Mexicanos.
Las lealtades a la corrupción dañan de manera severa al interés público,
se tiene que entender que el daño que produce la corrupción de la narco-
política puede ser muy grave, ya que atenta contra la legitimidad y
credibilidad del Poder Ejecutivo Federal.
Es cuánto.
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