Oraciones a San Lázaro. Trump lo advirtió… y tomara control del mercado petrolero mundial a finales de marzo. Por Ernesto Zavaleta
Donald Trump no se detiene… Quiere el mundo a sus pies.
El 21 de enero de 2025, pasado el mediodía lo advirtió:
“Estados Unidos recuperará el lugar que le corresponde como la nación más grande, más poderosa y respetada de la Tierra, inspirando el asombro y la admiración del mundo entero”.
Y fue más allá en aquel discurso de toma de protesta o inaugural como se le conoce en Estados Unidos:
“… volveremos a construir el ejército más fuerte que el mundo haya visto jamás. Mediremos nuestro éxito no solo por las batallas que ganemos, sino también por las guerras que terminemos…”
Al poderío de Estados Unidos e Israel ya anunciaron se sumarán al ataque Gran Bretaña, Francia y Alemania, con el llamado “Paz a través de la fuerza”.
Mandos militares de ambos bandos coinciden en un plazo, la guerra no durará más de cuatro semanas.
Al terminar con Irán, lo que es ya inminente, ¿quién sigue?
En sólo un año de mandato puso al mundo en alerta y bajo amenaza con sus aranceles y estableció las condiciones comerciales que a Estados Unidos más le conviene; sembró el terror a todos los inmigrantes con un ejército de persecutores en todo el territorio estadounidense; estableció condiciones para las guerras en Ucrania y la franja de Gaza.
Invadió Venezuela y capturó al mandatario de ese país Nicolás Maduro, con la bandera de “combatir a los criminales que envenenan al pueblo de Estados Unidos”, la misma que uso para apoyar el operativo en el que murió Nemesio Oseguera Cervantes “El Mencho”.
Ahora está a punto de tener el control de la producción mundial de petróleo bajo las reglas que imponga como “el país más poderoso de la tierra”.
Ya tiene bajo su sombra a ocho de los principales productores de petróleo crudo en el mundo… Es un grupo de nueve con el propio Estados Unidos, del top de 15.
Ya se sometieron los países árabes considerados aliados de los estadunidenses, Irak, Arabia Saudita y Kuwait, con quienes, apenas inició el ataque a territorio iraní, conversó; puso condiciones y administradores a la producción en Venezuela; Brasil, México y Canadá son sus aliados condicionados al intercambio y dependencia comercial… ahora Irán esta a punto de “ser liberado”.
Estados Unidos, es el principal productor mundial de crudo con 13,4 a 13,8 millones de barriles diarios; más de 18 millones de barriles diarios de petróleo reportan los países árabes de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP); 6 millones más de Canadá, su aliado; 5.5 millones más de Brasil, México, Venezuela, Colombia y Argentina, e Irak, aporta 4.6 millones de barriles.
Irán aportará otro 4.5 millones de barriles al día, además del control de El Estrecho de Ormuz, controlado parcialmente por Irán, es una ruta crítica por donde transita cerca del 20% del petróleo mundial, lo que convierte a la producción iraní en un factor clave para el precio global del crudo.
La OPEP perderá ante Estados Unidos el control del mercado petrolero del mundo, cuya competencia se reduce a Rusia, con 10.7 millones de barriles diarios segundo productor mundial, y China, ubicado en la quinta posición de productores y que aporta 4.6 millones de barriles al día; Nigeria y Kazajistán poca o ninguna influencia tendrán ante la voluntad de Donald Trump.
Esa organización, fundada en 1960 por Argelia, Angola, Arabia Saudita, Congo, Emiratos Árabes Unidos, Gabón, Guinea Ecuatorial, Irán, Irak, Kuwait, Libia, Nigeria y Venezuela, tenía como objetivo coordinar políticas para estabilizar el mercado, controlando gran parte de las reservas y producción mundial. ¿quién de ellos tiene la fuerza para oponerse a la voluntad de Donald Trump?
Al terminar con Irán ¿Quién sigue?
Insiste en la recuperación del Canal de Panamá que asegura es administrado por China; necesita “por seguridad nacional” anexar Groenlandia como parte del territorio de Estados Unidos… y la guerra contra los cárteles contra la droga en México no ha terminado, como lo dice el propio mandatario de EE. UU. y su gabinete de seguridad.
Ya lo advirtió en aquel discurso del 21 de enero del año pasado:
“Estados Unidos volverá a considerarse una nación en crecimiento: una nación que aumenta nuestra riqueza expande nuestro territorio, construye nuestras ciudades, eleva nuestras expectativas y lleva nuestra bandera a nuevos y hermosos horizontes”.
Ante el ímpetu expansionista y conquistador de Trump, la postura de México es neutral.
En su gira de trabajo en Comondú, Baja California Sur, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo fue “diplomática” ante el ataque de Estados Unidos e Israel a Irán:
"México siempre ha luchado por la paz, siempre, en cualquier circunstancia", una lucha diplomática, “el Gobierno de México se apega a los principios establecidos en su Constitución Política, en especial los referidos a la autodeterminación de los pueblos, no intervención, solución pacífica de las controversias, respeto de los derechos humanos, y lucha por la paz y la seguridad”.
Su prioridad es que su propuesta de reforma electoral sea bien recibida esta semana en el Congreso.
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