Oraciones a San Lázaro. ¿Por qué un gigante se dejaría vencer por los más pequeños? Por Ernesto Zavaleta
Se cumplieron los plazos y resultado que adelantamos en este mismo espacio la semana pasada.
La iniciativa presidencia de reforma electoral llegó, cumplió los plazos mínimos en el proceso legislativo, pasó fast track la discusión en comisiones unidas, se evitó cualquier análisis externo a Morena, menos aún hubo un parlamento abierto… Y finalmente fue rechazada ayer en el pleno de la Cámara de los Diputados.
Habría que ver con mucha desconfianza esta derrota de un gigante que gobierna al país, que gobierna con sus aliados 23 de 32 estados, incluida la capital del país, que domina el congreso de la Unión, que construyó una mayoría calificada en las dos cámaras, y que controla al menos 27 de los 32 congresos estatales.
El mismo gigante que ya avanzó con 27 reformas constitucionales que desaparecieron organismos autónomos; que cambió desde sus cimientos al Poder Judicial; que tomó el control del Instituto Nacional Electoral y el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación; que asumió para el gobierno que encabeza la responsabilidad de la transparencia, el combate a la corrupción, el arbitraje comercial, empresarial, médico y financiero.
Un ente enorme que, con su oferta política y social, y claro, con supuestos chantajes, amenazas y sobornos avanzó contra toda lógica y ley para imponer una nueva constitución política, la de la Cuarta Transformación, y transformó acendrados priístas y panistas en convencidos morenistas.
¿Cómo un gigante de ese tamaño se dejo vencer en una semana por los más pequeños, aliados y opositores? Y de paso acercó a sus socios a los partidos de oposición.
Todos, Morena, aliados y contrarios, están de acuerdo en que hay que bajar los costos de las elecciones; todos están de acuerdo en transparentar el gasto de campañas; todos coinciden en reglamentar la designación de los plurinominales; coinciden en evitar que con recursos del crimen organizado se impongan candidatos e inclinen la balanza en las votaciones. Coinciden todos en pacificar al país.
Incluso Acción Nacional acogió e hizo suya la propuesta del Partido Verde Ecologista de México (PVEM) de recortar las prebendas o recursos a los partidos políticos al mínimo establecido por el monto de quien menos recibe, que es el PT.
Sin embargo, la iniciativa presidencial no logró la mayoría calificada, se desecho y quedó sin oportunidad de ser presentada en los mismos términos o con alguna variación antes de las elecciones de 2027.
Con 259 votos a favor, 234 votos en contra y un voto en abstención, del diputado del Verde Raúl Bolaños Cacho, la iniciativa presidencial fracaso. Sin la menor intención de acercamientos previos con los aliados, y menos aún con la oposición a la que en Palacio Nacional han ignorado durante ocho años.
Morena voto a favor en su mayoría, sólo tres votaron en contra: Giselle Arellano Ábila, Alejandra Chedraui Peralta y Santy Montemayor. Y se ausentaron: Manuel Espino (por motivos de salud), Jesús Jiménez, Iván Peña y, sorpresa, Olga Sánchez Cordero
El PVEM votó en contra en su mayoría,12 votaron a favor, fueron
Anabel Costas, Cabrera Lagunas, José Brana, Carlos Cantu Rosas, Manuel Cota, Denisse Guzmán, Blanca Hernández, Hilda Licerio, Mario López Hernández, Iván Marín, Alejandro Pérez Cuéllar, Maricela Silva y la mencionada abstención de Raúl Bolaños Cacho.
Los del PT votaron en contra en su mayoría, salvo Jesús Corral Ordoñez, quien voto a favor, y José Alejandro Aguilar, quien no asistió a la sesión.
Encabezados por Rubén Moreira Valdez, el PRI votó en contra, pero tuvo una ausencia de Marcela Guerra
Con Elías Lixa a la cabeza, el PAN votó en contra al 100%.
Los coordinados por Ivoonne Ortega Pacheco del MC votaron en contra al 100%.
Y la diputada del Movimiento del Sombrero, Guadalupe Mendoza Arias, votó en contra.
Acaso estaremos ante el inicio de distanciamiento de Claudia Sheinbaum y Andrés Manuel López Obrador de y como se expresó en este espacio el mensaje es “Yo cumplí y la mandé, pero no paso”.
O qué sorpresas tendrá el plan B, en el que, según el coordinador de los diputados de Morena, Ricardo Monreal “ya se está preparando”. O cualquiera de las otras 49 iniciativas que la cámara de diputados tiene registradas para su discusión.
¿De verdad fracasaron Pablo Gómez y Rosa Icela Rodríguez?
El contenido de esta columna es responsabilidad exclusiva del columnista