El pasado del México prehispánico posicionó a Miguel León-Portilla en el presente: Rector Leonardo Lomelí

El pasado del México prehispánico posicionó a Miguel León-Portilla en el presente: Rector Leonardo Lomelí

El Instituto de Investigaciones Históricas organizó tres mesas de análisis para recordar los méritos del doctor Miguel León-Portilla como investigador, docente, humanista y defensor de causas sociales indígenas.

En el evento el rector de la UNAM, Leonardo Lomelí Vanegas, afirmó que, a lo largo de su prolífica vida, mostró que estudiar el pasado del México prehispánico es una forma de posicionarse e intervenir críticamente en el presente.

Al presidir el homenaje que la Universidad Nacional le rindió al historiador, antropólogo, lingüista y filósofo, con motivo de los 100 años de su natalicio, el rector destacó: al recuperar las voces indígenas desde sus propias fuentes, y al reivindicar sus lenguas, cosmovisiones y formas de nombrar el mundo, amplió de manera decisiva las fronteras de la historiografía mexicana.

“Contribuyó a señalar y superar ideas hegemónicas excluyentes que durante mucho tiempo limitaron nuestros marcos teóricos para visibilizar, acoger y valorar la diversidad y riqueza étnica de todo nuestro continente”, añadió el rector, acompañado por la viuda del autor de la “Visión de los vencidos” e investigadora del Instituto de Investigaciones Filológicas, Ascensión Hernández Triviño, así como los doctores honoris causa de la Universidad Nacional, Eduardo Matos Moctezuma y Javier Garciadiego Dantan; y la investigadora Teresa Uriarte, entre otras personalidades.

En el Salón de Actos del Instituto de Investigaciones Históricas (IIH), Lomelí Vanegas apuntó que el corpus académico de León-Portilla dejó una enseñanza más amplia y contundente: el deber de escuchar, de traducir entre mundos distintos, de reconocer la pluralidad de saberes que conviven en México y de tender puentes duraderos entre tradiciones ancestrales e intelectuales diversas.

Asimismo, recordó cifras del INEGI respecto a que en el país 39 millones de personas se reconocen como indígenas, y una parte significativa de ese crisol vive condiciones estructurales de vulnerabilidad, particularmente en el acceso a la educación.

La diferencia promedio de escolaridad supera los cuatro años con respecto al conjunto de la población; casi una cuarta parte de niñas, niños y adolescentes permanece fuera del sistema escolar; y una quinta parte de las personas de 15 años y más no sabe leer ni escribir (19.1 por ciento), frente al 2.8 por ciento, en el resto de la sociedad.

Este panorama, agregó, no es ajeno al que León‑Portilla ayudó a resignificar; por el contrario, dialoga directamente con su convicción de que la universidad pública y autónoma debe tener un papel activo en la comprensión y atención de las necesidades más apremiantes de todos los sectores sociales. “Cuando se ejerce con rigor y sensibilidad, la investigación humanística contribuye a evidenciar estas brechas y a ofrecer soluciones pertinentes que orienten la acción pública”.

En tanto, Ascensión Hernández agradeció el homenaje, a nombre de la familia del historiador. Rememoró que la UNAM le hizo varios reconocimientos en vida, que eran los que tenía “más cerca de su corazón”, y algunos de ellos concluyeron con la edición de libros. En esta ocasión, se presentará la obra póstuma de su esposo, Soy mi memoria.